El primogénito de los Potter y el mayor de los gemelos Scamander tienen una larga vida que vivir, por suerte, desde pequeños saben bien quién será la persona que les acompañará en esa larga travesía, pasando por la tranquila infancia, la alocada adolescencia y desembocando en la adultez.
Draco Malfoy y Harry Potter, Hogwarts, siete años para odiarse, para conocerse y, quién sabe para qué más.
El proceso es sencillo: cuando compras una cajetilla de cigarros, la abres y tomas un cigarro, normalmente de la fila de delante, normalmente de la parte central, lo giras y lo vuelves a colocar en el paquete; éste es el cigarro que debes dejar de último y, cuando lo enciendas, debes pedir un deseo.
La vida de Draco Malfoy se han basado en altibajos: momentos de felicidad, seguidos de momentos de sufrimiento. Pero, al final del día, quizá no fue todo tan malo.
Sala Común de Gryfffindor, pocos días después de la Navidad, un frío del carajo.
Una fiesta, mucho alcohol y una chica durmiendo sobre él después de una noche loca; eso no sería muy distinto de otros días, de no ser por la chica en cuestión y por las consecuencias que podía desencadenar.
O lo que un par de estúpidos y hormonados adolescentes entienden por amor y la forma enrevesada que tienen de vivirlo.
Ron se acuesta con Harry. Pero ahora es a Harry al que le toca recibir. Que pasara? Lemmon y Slash