Harry no volvería a ver a aquellos que fueron los únicos que lo valoraron simplemente por su nombre. Pero a él no le importaba. Drabble.
El ahora era lo único que importaba.
Cuando cierra los ojos, ella siente la magia.
Porque lo más importante no es la pelea con Voldemort. No es la vida de los otros. Por que lo importante, para ellos, sólo es él.
Tozudez y despiste. Dos de las cualidades más peculiares de sus padres. Y de él. Drabble.
Harry encontró por fin un remedio que cure esas cicatrices.