Mito desconoce que aquel legendario pacto con Uzushiogakure estuvo condicionado por él; porque al final, los dos resurgirían de aquella Kowareta que los unió.
A pocos minutos de terminar su vida como Lady Kuchiki, el destino juega su última carta.
Tal vez no exista una intimidad más grande que la de dos miradas que se encuentran con firmeza y determinación, y sencillamente se niegan a apartarse.
Esta noche, mientras saltan de un árbol a otro, una parte de su ser muere junto con los que quedan atrás.