Te besa con odio, frustración, reclamo, desesperación, furia, locura, amor y ternura, todo al mismo tiempo, el beso es salado, como todos los de la hora de despedida en la mañana. Esta llorando. Esta llorando de nuevo.
Cualquier muggle que ignore que lo es; cree completamente en esa mentira de que los hombres son de Marte y las mujeres de Venus. Pero cualquier mago, que ose llamarse como tal, sabe perfectamente que los únicos que pertenecen a Marte son los Potter y los únicos que vienen de Venus son los Malfoy.
—¿Perdido hermano? —pregunto hombre. Con un vistazo rápido se dio cuenta que era un poco mas alto que él, mas musculoso que Ron y con la piel cinco tonos mas oscura que la de él. —¿Eh? —balbuceo confundido. —Descuida hermano, los blancos no toman en serio a nadie. Si tienes a un blanquito allá olvídalo negro, acá hay chicos mejores
Armus Draco Malfoy tiene tres maravilloso deseos con los que al cumplir seria el pequeño mago más feliz del mundo. Primero; quiere conocer a ese héroe mágico del que tanto hablan todos y no hay ninguna sola fotografía. Dos; anhela poder tener una familia, llena de amor y felicidad. Tres, al parecer de muchos, la mas fácil pero para Armus la mas difícil. Su padre vuelva a sonreir
Donde Draco tiene 3 hijos de una forma muy extraña que Harry desea averiguar, por que al fin y alcabo terminan siendo sus hijos.
Porque este año Abraxas tiene muchos propósitos para Hogwarts. Y piensa cumplirlos.
Harry es lento estupido, idiota y encantador. Por eso nunca podra entender las indirectas directas de Draco. Slash