Blaise Zabini ha sabido cómo lidiar con su madre y sus innumerables padrastros, pero su límite llega en su segundo año en Hogwarts, portando el uniforme de Ravenclaw, con ojos muy parecidos a los suyos y a los de su madre.
Blaise Zabini ha sabido lidiar con su madre y los innumerables padrastros que ha tenido, pero su límite llega en su segundo año en Hogwarts con el uniforme de Ravenclaw y unos ojos marrones muy parecidos a los suyos y a los de su madre.