Summary
En el origen del universo todos los humanos nacieron por igual, la única especie con tal grado de evolución que les permitió crear el raciocinio, una facultad exclusiva, y, en su desarrollo, se creyeron los únicos; incapaces de olvidar el pensamiento egocentrista. Ese fue quizás su peor error. Y para el fin del mundo cuatro caballeros nacieron por igual.