Summary
En 1998, Voldemort descubrió que Harry Potter era su Horrocrux y que, por tanto, no podía matarlo. Decidió dormirlo para siempre con el Filtro de Muertos en Vida, y encerrarlo en una torre a la que nadie pudiera llegar. Así, Harry Potter no lo molestaría y él podría vivir para siempre. Veinticinco años después, el niño que vivió abrió los ojos.