DESTINO

INTRODUCCÍON

(Aclaración antes de comenzar a leer, los fragmentos en cursiva indican pensamientos)

INTRODUCCIÓN

-Prepárate lo haremos esta noche, seremos libres te lo prometo.

-No… es demasiado tarde Draco.

-Madre, es nuestra oportunidad lo tengo todo planeado.

-No, no lo tienes todo planeado ¿acaso crees que te dejarán acudir a la misión sin la marca?

-He estado trabajando en la marca, sé cómo evitarla madre, y ahora mete todo lo necesario en esta caja.

-Hazlo tú, sólo te estorbaré.

-No pienso dejarte aquí, y menos con padre atemorizado, le escucho por las noches y ya no aguanto más, nos iremos de aquí.

-Lamento la vida que te estoy dando.

-Nuestra vida empezará cuando salgamos de aquí, te lo prometo.

Escuchamos pasos acercándose a la habitación y le pedí silencio sólo eso y que rellenara la pequeña caja encantada, donde poder meter todo lo que quisiera.

-Es la hora sobrino, bajad de una vez o el Señor se enfadará por vuestro retraso y ninguno queremos eso ¿verdad hermanita?

-Mi presencia no ha sido requerida hermana, así que prefiero descansar, cuando se inicie la misión me presentaré.

-Justo a tiempo Draco, no sabes cuánto me alegro de tenerte entre nosotros, el día de tu alianza ha llegado, ven, muéstrame tu mente.

-Antes ha de saber algo mi Señor.

-¿Qué es eso tan importante como para parar tu juramento?

-Conozco la posición de Potter y sus amigos.

Noté como alguien intentaba entrar en mis pensamientos, pero después de este verano junto a la insufrible de mi tía, había aprendido a controlar cualquier intrusión a base de dolor y más dolor, así que registré la habitación con la mirada y vi que se trataba de Snape, aunque no pude pensar mucho más en ello porque me interrumpió el Lord.

-Ven Draco…cuéntame.

-Se encuentran en el bosque de Dean, junto al lago.

-Reunid a los mortífagos iremos con todo.

-¡No!

-¿Perdón?

-Potter siente su presencia cada vez que uno de los iniciados está cerca, juguemos con ventaja mi Señor, he estado observándoles de cerca desde hace unas semanas y ni siquiera lo han percibido, déjeme demostrarle de lo que un verdadero Malfoy es capaz.

-¿Cómo piensas acabar con Potter y sus dos amigos si ni siquiera yo he podido aún?

-Quitándole sus esperanzas, todo lo que aman-

-Bien… Una oportunidad Draco, si fallas no puedes imaginarte lo que le espera a la pobre Narcissa.

-Sí, mi señor.

-¿Cómo ha ido todo?

-Le he convencido madre, te sacaré de aquí, lo juro. –Sin darnos cuenta teníamos un espectador más, un traidor al Señor, y a su vez su mayor aliado.

-Vaya…Draco ¿cuáles son tus verdaderas intenciones?

-No te metas Snape, o quizás prefieres que le cuente al Lord tu posición junto a la Orden, llevo un mes estudiándoles, no te ibas a salvar.

-Tú no quieres seguir aquí, ¿no te das cuenta? Si le entregas a Hermione no te dejará escapar, te convertirás en su mejor hombre.

-¿Quién ha hablado de entregarla?

-¿Qué?

-No pienso entregarles a Granger, será mi baza para huir y cuando lo haga tú deberás apoyarme desde aquí.

-Está bien.

-Júralo Severus, una vez te pedí cuidar de mi hijo y ahora se encuentra a las puertas de su iniciación, no vuelvas a fallar.

-Lo juro, no huyas Draco, ve con ella a esta dirección, allí nos encontraremos.

Ya llevaba media hora observándoles, había llegado el momento, el trío de oro había discutido y Granger salido dela zona protegida, mientras los imbéciles se desaparecían dejándola sola, di la señal en el cielo, un destello verde, los mortífagos comenzaron a incendiar el bosque rodeándola, el Señor Oscuro se encontraba junto a mí observando desde lo alto de la montaña viendo a la sangre sucia correr hasta su perdición o eso creía él.

-El plan ha empezado Draco, no me falles- Noté sobre mí su dedo clavarse, llenándome de una sensación extraña, pero no podía frenarme, no ahora.

Tomé mi escoba y comencé a sobrevolar el bosque, buscando el momento exacto, esperando la señal de Snape, de que tenía a mi madre en el punto de encuentro y allí estaba el ciervo blanco, es la hora.

Granger intentaba enfrentarse al fuego con su varita, y parecía apaciguarlo, consiguiendo abrirse camino, mierda… sangre sucia no juegues ahora al mago invencible. Usé la magia verbal, vamos… ya eres mía.

-Incendio- sin saber cómo lo había logrado un dragón de fuego salió de las llamas prendiéndolo todo a su paso, convirtiéndose en simple humo para atravesarla y dejarla inconsciente, aún sorprendido bajé sin pensarlo atravesando las llamas con mi escoba y parándome junto a ella.

-¡Qué demonios espera! ¡Mátala! –Bellatrix se encontraba ansiosa en la cima de la montaña pero la mano del Lord la hizo pararse, le tenía lleno de intriga esperando mi siguiente movimiento, viéndome tomarle el rostro a la castaña, y entonces le dejé entrar en mi mente, era mi única oportunidad, si me descubrían estaba perdido.

-``Me serás más útil viva que muerta, si Potter ve mi heroicidad no podrá negarme las puertas de su casa, y así internarme entre ellos''

-¡Se la lleva! ¡Tenemos que hacer algo, la va a dejar ir!

-¡Calla! El rescate es un plan increíble, hasta Potter se lo tragará, cuanto más se acerque Draco a la sangresucia más se acercará a la Orden.

-Mi sobrino será incapaz de matarle mi señor y no posee la marca para controlarle.

-Sí la posee, sólo que aún no lo sabe, y en cuanto eso pase atacaremos sin piedad.

Les vi observándome y al Lord asintiendo para segundos después desaparecer, había funcionado, La cogí en brazos sintiéndome realmente asqueado y salí de entre las llamas sin pensarlo, apareciéndonos en el punto de encuentro con Snape, les divisé junto al lago tal y como hablamos.

-Tranquilo tu alumna está sana y salva, ahora dame la dirección.

-Están en una cabaña al sur de Escocia, usa este trasladador y apareceros allí, yo iré más tarde junto a vosotros.

-Vamos hijo se te hará tarde.

-¿Qué? ¡No! Tú vendrás junto amí.

-Hijo no puedo, se trata de un juramento inquebrantable, no puedo irme del lado de tu padre.

-¿Lo sabías y no me lo dijiste?

-Eres mi vida, lo único que me queda, lo único que puedo salvar, compláceme ¿sí?

-No te separes un segundo de Severus, él te mantendrá a salvo, ¿verdad?

-Sí, vete Draco.

Nos aparecí justo donde me mostró Snape, pero no podía encontrar la maldita cabaña, y encima estaba diluviando, mi escoba estaba hecha pedazos por el fuego y la aparición, la tomé en mis brazos más fuerte y al acercarme al centro se abrió un portal que rodeaba la cabaña, toqué el portal con una mano esperando no traspasar pero me sorprendió y al dar un paso ya estábamos dentro, llamé y la rata Weasley me abrió la puerta quedándose asombrado al vernos.