DESTINO

11- PRIMER AVISO

CAPÍTULO 11 – PRIMER AVISO

POV DRACO

De nuevo durmiendo, mis pensamientos iban meses atrás cuando llegué a este lugar, las cosas cambiaron demasiado, al fin era libre y por primera vez en la vida creo que puedo encontrar mi sitio, que estoy listo, ansío acabar con esa alimaña y si tengo que arrimar el hombro junto a Potter lo haré.

Quien seguía sin hacérmelo fácil era la comadreja, ese imbécil creía que le quería quitar a Hermione, la castaña desde luego fue todo un descubrimiento no iba a negar que me gustaba y eso es lo que me hacía alejarme cuando más cerca estaba, no por su condición de sangre, sino por miedo, por los dos, porque no fui criado para amar, desde pequeño me enlazaron a la familia Grengrass, sabía que mi futuro sería con aquella niña a la cual apenas conocía, por el bien del apellido, por no hablar de lo que supondría para ella y no hablo de la opinión pública que la tacharían de traidora, hablo de que estaría en peligro a mi lado.

-Draco, muchacho, ¿qué haces aquí?

-Molly, yo lamento lo que ocurrió la otra noche.

-Tú no tienes que dar disculpas, ese bruto de mi Ron es el que debe darlas.

-Yo no quiero enfrentarle con su hijo.

-¿Sabes por qué di el sí cuando te encontraron?

Se sentó a mi lado en la cama y me sorprendió al tomarme de la mano, nadie aparte de mi madre me había hablado con tanta sinceridad y ¿cariño?

-Era vuestro primer año, todos los padres estábamos ansiosos por vuestro regreso de Hogwarts, estaba recogiendo las maletas de Ronald, cuando escuché voces, no dudé en acercarme, y entonces lo vi, lo que más me sorprendió es que apenas gesticulabas mientras tu padre te maldecía, estuve ahí y no hice nada, después él se fue, me escondí. Supongo que era mi manera de compensarte.

-Molly lo que mejor pudo hacer era no entrometerse, seguramente su familia habría sufrido las consecuencias.

-¿Por qué un padre le haría eso a su hijo?

-Sabes Lucius quiere a su familia, pero ama más su orgullo e imagen, no era digno que el futuro de mi familia fuera un segundón a ojos de su señor.

-Eres un buen hombre Draco y lo que dijo mi hijo no es cierto, de ser un asesino habrías abandonado a Hermione a su suerte.

-Ya… no soy tan distinto a mi padre. Yo provoqué dicho ataque Molly, era la única forma de llegar hasta vosotros, que me abrierais las puertas de vuestra casa, así que no la rescaté.

-Ven a desayunar y deja este lugar, hay habitaciones de sobra en la casa, no lo hagas por ti, hazlo por mi este olor a estiércol no es agradable.

No pude evitar sonreír y por una vez dejé atrás todos los estereotipos y todo lo Malfoy de mi vida, fui Draco e hice lo que sentía, abracé a Molly.

-Si alguna vez cuentas esto lo negaré.

-Y aquí está de nuevo el graciosillo, venga vamos a desayunar.

Bajamos a desayunar en la cocina estaba la leona, la cual ni me dirigió la mirada, quería saber que era lo que le ocurría, pensé en internarme en ella no sería complicado, pero mi corazón me lo impedía, estar con tanto león me estaba afectando.

-¿Te apetece que sigamos practicando ahora en la mañana? A la tarde estaré con Orión, necesita cazar.

-La verdad es que lo mejor será dejar las clases.

-¿Y ese cambio de opinión?

-Nada, tengo cosas mejores que hacer.

-Hey… qué ocurre.

-Draco tienes que venir a ver esto, perdón ¿interrumpo algo?

-No, no te preocupes Sirius no interrumpes nada.

-Todos están arriba Hermione, nosotros vamos enseguida, tengo que hablar con Draco, ya sabes cosas de Black.

-Ya…

-Lo lamento ¿interrumpí?

-Esta leona me trae dolor de cabeza, vayamos con tu ahijado antes de que sea peor.

-Vamos.

-Tenemos localizado un Horrocrux, en la cámara de nuestra querida Bellatrix, la copa de Helga Hufflepuff.

-¿Y cómo pretendéis entrar allá Potter?

-Pues vamos a pedir permiso al ministro.

No pude evitar soltar una carcajada, este Potter de verdad que era imbécil.

-Claro, sería un plan magnífico de no ser porque todo el ministerio está lleno de infiltrados de Voldemort, y los demás muertos de miedo, no esa no es la forma.

-¿Entonces cómo vamos a hacerlo Harry?

-No lo sé Herms, si pudiéramos conseguir al menos la llave.

-No es necesario una llave, su cámara está al lado de la de mi familia, podríamos acceder desde ahí, pero debemos informarnos antes de las protecciones que tiene, si esa cámara oculta un horrocrux no dudéis que estará llena de trampas.

-¿Y qué le mandamos una carta a la loca de tu tía?

-No comadre- Weasley, dinero, le haces creer que quiero ingresar una gran cantidad de dinero de lo que se llevará una retribución si mantiene el silencio.

-Se te escapa algo, esos duendes no sueltan nada.

-Lo sé, fui muchas veces con padre y tras un acuerdo a Griphook le encanta brindar, pero en vez de whisky de fuego llevará Veritasserum.

-Es un plan perfecto Malfoy, vaya creía que dirías un Imperio o algo más slytherin.

-Lo pensé, pero estoy rodeado de leones, me estáis contagiando esa asquerosa moral vuestra.

-Hermione, eres la mejor en pociones, ponte con Malfoy, al fin y al cabo erais los únicos que conseguisteis hacerla sin ayuda, no creo que podamos contactar con Snape.

-Está bien.

Y así llevábamos cerca de una hora en silencio, cortando los ingredientes, y si antes siempre buscaba este silencio ahora me desesperaba y no pude mantenerlo más, le quité la varita de la mano y la enfrenté.

-¿Vas a contarme de una vez qué te ocurre?

-Nada, y ahora tenemos una poción que hacer.

-Vamos Granger… no me vengas con esas, ¿es por haberle pegado a tu noviecito?

-¿Qué? No.

-¿Entonces me vas a decir que después de necesitar mis clases de oclumancia ahora ya no las quieres? ¿Cambiaste de opinión de la nada?

-Vamos no me vengas ahora con que lo haces por ayudarme, ya no me lo creo.

-¿De qué estás hablando?

-No hace falta que sigas fingiendo, ya todos te ven con buenos ojos aquí, puedes dejarlo ya.

-Granger no me la hagas más difícil.

-Claro… era muy fácil ¿no? Pongo a la indefensa sangresucia en peligro, y la llevo sana y salva como un héroe, para después hacerme su defensor, su amiguito, para así poder quedarme aquí y los sentimientos de ella qué importan.

-Hermione, de dónde… escuchaste mi conversación con Molly, sabes que no está bien escuchar conversaciones ajenas, qué más oíste.

-Tranquilo eso fue todo, no necesitaba escuchar cómo te burlabas de mí.

-Crees que me he burlado de ti, sabes, creía que me empezabas a conocer, sí, en principio te usé para entrar en esta casa, y tú mejor que nadie sabes que lo hacía por mi madre.

-Ya no sé qué creer, dónde empezó la mentira y hasta dónde la llevaste.

No lo dudé un segundo y tomé su mano, la llevé a aquella conversación era la única forma que se me ocurría de que viera la verdad, se internó en mi mente, me dio igual que se enterara de la parte de mi padre, ya no me importaba pero tenía la necesidad de que me entendiera, la llevé a ver los recuerdos que no le había mostrado a nadie, le mostré los recuerdos de aquella noche.

Llegué de un entrenamiento de mi tía con sus amigos, aún no estaba él viviendo en nuestra casa, pero se escuchaban voces, eran mis padres, discutían sobre mí.

-Lucius es sólo un niño, llega lleno de cicatrices y cansado, él no quiere estar en esto, enviémosle fuera de Londres antes de que ponga sus ojos en él.

-Ya no es un crío, ¿acaso quieres que sea un endeble?

-¡Quiero recuperar a mi familia! ¡Me da igual lo que quiera ese malnacido pero no pienso ver cómo destruís a mi hijo!

-Este es su destino. Y cuidado con el modo de dirigirte hacia el Lord.

-¡Si quieres hundirte con ese asesino hazlo, pero no pienso permitir que te lleves a nuestro hijo! Eres un cobarde que pone antes su orgullo que su familia.

Entonces escuché un golpe, me hizo tensarme, intenté abrir la puerta pero estaba cerrada, daba igual el conjuro que lanzara no se abría.

-Debes recibir un castigo por tu insolencia, tu hermana me lo venía advirtiendo, serán 5 cruciatus por las ofensas al Lord, y después recibirás diez latigazos por llamarme cobarde y darme órdenes, y soy benevolente porque te amo Cissy.

Al escuchar eso empecé a golpear la puerta mientras escuchaba a mi madre gritar que me fuera de allí, mientras lloraba del dolor, ya iba por la tercera maldición cuando pensé en hacer arder la puerta y salieron llamas de mi mano que destruyeron la puerta, la imagen que encontré me destruyó, la tenía arrinconada en una esquina con el vestido roto, mientras la azotaba, sin dudarlo lo aparté, dejándole marcadas mis manos debido al fuego.

-Dame una maldita razón para no matarte ahora mismo.

-Draco… hijo no lo hagas, no te conviertas en él, tú no eres así.

-Cruccio.

Le veía retorcerse entre mis brazos, y más fuerte deseaba maldecirlo, pero escuché sus sollozos y me detuve.

-Vuelve a ponerle una mano encima, y dejarás de temerle a Voldemort, vete de mi casa y que no se te ocurra volver a poner un pie aquí.

-¿Entiendes ahora por qué necesitaba venir aquí?

No me esperaba lo que ocurrió, la castaña me abrazó, y no dudé un segundo en responderle, necesitaba compartir todo aquello, y no sé si me arrepentiría el día de mañana, pero hoy era con ella con quien necesitaba hacerlo.

-Hey… ya está, vamos leona no te enseñé todo esto para que te pusieras así.

-¿Por qué me lo enseñaste a mí?

-Porque sé que puedo confiar en ti leona, y todo lo que hice a partir de meterte en ese incendio fue real. Ahora saca todas tus dudas y no, no me metí en tu cabeza, pero ese ceño fruncido me lo dice todo. Pero mejor salgamos de aquí vayamos con Orión al lugar de siempre.

-¿Y tu padre no volvió a tu casa?

-Estuvimos un tiempo tranquilos, no me reclamaban para los entrenamientos, hasta que él reapareció, intenté enfrentarlo sabes.

-¿Te torturó?

-Las maldiciones, me las daba mi tía, el no perdía tiempo conmigo, pero dejaba a madre aislada, o sin comida sabía cuál era mi punto débil, siempre lo supo, por eso debes controlar tu mente.

-¿Crees que él tenga?

-Su odio, ese es su punto débil.

-Lamento que tu padre te castigara por ser mejor que tú.

-¿Mejor que yo? Te dejaba ganar leona.

-Claro, claro, debemos regresar se hace de noche y cuanto antes volvamos, menos sufrimiento aunque debo decir que le estoy encontrando el gusto a esto de volar.

-Me alegro, venga volvamos.

-Gracias Draco...

EN LA MANSIÓN MALFOY

-Mi Lord el muchacho ha mandado la señal, es el momento de actuar.

-Bien, traigan el medallón, no debemos perder un solo minuto.

EN LA CABAÑA

POV HERMIONE

Me levanto de golpe mirando a mi alrededor, no puedo evitar sorprenderme, estoy en mi habitación, en casa, cuando oigo voces fuera.

-Mione, hija, baja el agua se siente increíble.

No podía creerlo, mis padres estaban allí, no dudé en ponerme el bañador y bajar las escaleras corriendo, hasta tenerlos en frente, ambos disfrutaban del sol y la piscina, invitándome a entrar, cuando de pronto una voz me sobresaltó.

-Hey, leona, a qué esperas para venir conmigo a darte un chapuzón.

Entonces no necesité más y comencé a quitarme la ropa hasta quedar con el bañador, tanto mis padres como Draco no hacían otra cosa que alentarme para tomarles la mano e introducirme en la piscina.

POV DRACO

-¿Qué quieres ahora maldito gato? Orion hazme un favor y acaba con la bola de pelo.

Sin embargo el gato no dejaba de morderme el brazo queriendo sacarme de la cama, y sentí los pensamientos de Orión en mí.

…Hermione…

-Ella no se enterará será un accidente, cómete al gato.

…Se dirige al bosque…Va a salir del escudo.

Me levanté como un resorte, y sin pensarlo dos veces salí a buscarla

…¿Lo sientes? Es magia muy fuerte…

-Magia oscura, … Voldemort, Orion sobrevuela y camúflate, no puede verte , encuéntrala, yo iré a pie.

Llevaba pocos minutos pero se hacía eterna la espera, vamos Orion encuéntrala antes que él.

-En el manantial, ¡corre!

Sin dudarlo un segundo me aparecí allí, buscándola con la mirada, y la visualicé junto a la orilla riendo, me acerqué con cuidado alerta, y entonces lo entendí, SIRENAS.

POV HERMIONE

Sin duda era el mejor día de mi vida, volvía a estar junto a mis padres, él estaba junto a ellos, con su pelo platino reflejado al sol, riendo y alentándome a entrar junto a ellos.

-Vamos ven al agua hermosa, está increíble.

Tomé su mano pero antes de poner un pie en el lago alguien me separó de allí, era negro y oscuro, empecé a gritar -¡Draco! ¡Draco ayúdame! -Notaba su mano tirar de mí con demasiada fuerza pero la sombra oscura también lo hacía, me pedía que volviera, que cerrara los ojos pero yo no podía sólo quería ir con mis padres y Draco y disfrutar.

-Hermione, vamos vuelve, recuerda que tú misma les hiciste olvidar, ellos no son de verdad, es imposible, vamos vuelve.

Y entonces vi cómo se desintegraban en el agua para dejar a la vista unas horribles criaturas y una aún tenía mi mano en su poder.

-¡AVADA KEDABRA!

Y todo paró en ese instante, abrí los ojos y le vi mirando la varita, y enfadado me quitó el colgante. Entonces me miró y comenzó a quitarse su camisa.

-Póntela, vas a coger una pulmonía así.

-No hace falta tengo mi ropa en…

-Si quieres entrar al agua a por ella adelante, ahora hazme el favor de ponértela, dime ¿te duele algo?

-¿Qué ha sido eso?

-Sirenas, crean ilusiones en tu mente, Voldemort las ha enviado.

-¿A por mi?

-Sí, será mejor que te lo explique dentro, vamos…

Intenté levantarme pero me encontraba desorientada y sin fuerzas, estaba asustada quizás tendría secuelas o quién sabe.

-Tranquila, es normal que no puedas andar, han invadido tu mente quitándote el control, en una hora estarás como nueva, ahora déjame llevarte.

-No, no me lleves a mi habitación, no quiero asustar a Ginny.

-Está bien, iremos a la mía.

Una vez en la habitación me dejó una sudadera para entrar en calor que me llegaba casi a las rodillas, sin razonar lo que hacía me metí en la cama mientras él estaba sentado a un lado.-Dándome la espalda, no dejaba de observar el medallón, lo cual me causaba curiosidad.

-¿Podemos hablar ya?

-Descansa aquí y ya mañana hablamos.

-No, sé que no habrá mañana. Y por cierto deja de meterte en mi mente.

-Está bien, pero de no haberlo hecho serías carne de sirenas.

-¿Por qué iría Voldemort contra mí?

-Bueno se me ocurren una serie de razones, eres la mejor amiga de su mayor enemigo, no entras en sus requisitos sociales, y sencillamente porque eres la más fuerte del trío dorado.

-Lamento todo lo que ha sucedido, siempre me dices que debo estar alerta y tener mi mente cerrada, pero con la boda, los bailes, yo…

-No pasa nada.

-Qué le pasa al medallón.

-Ha sido la conexión, así ha entrado en tu mente, debí haberlo previsto.

-¿Qué?

-Padre seguramente guarde otro colgante, son idénticos y están enlazados, las personas que lo portan entran en conexión, hasta que uno de los dos se lo quite, será mejor destruirlo.

Comenzó a recitar palabras y una sombra negra salió de la joya escapando por la ventana.

-Bebe esto, te hará recuperar fuerzas. Iré a que Orión queme esto.

-¡No! No te vayas por favor.

-¿Cuándo quitaste el atrapa sueños?

-Yo…nunca lo quité.

-Qué raro.

-¡¿Crees que han estado aquí?!

-No, no tranquila, de haber estado aquí ni Potter ni yo estaríamos aquí, habrá sido al abandonarte las pesadillas, vamos leona duérmete, no queremos preocupar a los demás.

-¿Puedes quedarte despierto y aquí hasta que me duerma?

-Sí, tranquila he mandado a Orión a que vigile la zona, nunca estuvieron aquí ni saben nuestra posición sólo veían tu sueño a través de las sirenas.

-¿Es la primera vez que…

-¿Qué uso la imperdonable? Sí.

-Si no hubieras llegado a tiempo, no sé.

-Hey…descansa, vamos hazme un hueco.

En cuanto me senté apoyado en el cabecero se acomodó junto a mi, escondiendo su cara en mi pecho, la oía sollozar, escuché sus pensamientos y estaba muerta de miedo, en cuanto sus labios me suplicaron, le cogí la mano y la saqué de allí, volamos con Orión hasta el que se estaba convirtiendo en nuestro lugar, el refugio lo llamó ella, de noche era mágico, así llevábamos sentados y charlando un par de horas hasta que se tumbó sobre mis piernas, yo inconscientemente comencé a acariciarle el pelo, no sé qué me estaba haciendo esta leona pero me iba a volver loco.

Sentí que al fin se quedó dormida y la llevé a mi habitación de nuevo, cuando intenté alejarme de la cama me pasó el brazo por encima y no pude hacer más que tumbarme a su lado.

No podía dejar de darle vueltas a toda la historia, si querían hacerle daño a Potter habrían cogido a la pelirroja y no a Granger, a no ser que todo fuera por mí, regresé mis pensamientos al día del rescate de madre, seguí a Granger en todo el recuerdo y ahí lo vi, él vio su colgante, y como me pedía que volviera, me querían a mí, sólo espero que no encuentren forma de entrar en ella, volví a conjurar el atrapa sueños antes de quedarme dormido mirándola.

EN MALFOY MANOR

-Lo… lo lamento mucho mi Se-se-señor.

-Joven Weasley, me prometiste a la chica, y no está, me prometiste a la madre y tampoco está, dime… por qué no te he matado aún.

Cuando Voldemort tenía la varita sobre la cabeza del Weasley éste susurró algo que dejó sorprendido a la serpiente.

-Usó la Imperdonable mi Lord.

-Cruccio. Lucius a mi despacho y dadle al chico una habitación hoy dormirá aquí.

-¿Mi Señor?

-Lucius, sírvete unas copas de whisky de fuego, estamos de celebración.

-Pero perdimos a la chica y de seguro que mi hijo ató cabos para saber que fue gracias al medallón.

-Cuando tu hijo salió de aquí dejé mi huella en él, le marqué por así decirlo, ahora ha pronunciado la imperdonable eso hará que mi marca crezca, le traerá problemas con la Orden, por no hablar que ahora puedo localizarle yo mismo.

-Señor, pero sabemos de hace meses su posición y no hemos atacado, qué diferencia hay ahora.

-Lucius… todo está planeado, aunque algunas personas deben ofrecerme su vida para ello.

-¿Pien- piensa matar a Draco?

-¿Matarlo? No… necesitamos al dragón, pero sí acabar con su punto más débil.

-Narcissa.

-Exacto.

-Mi Señor, si acabamos con mi mujer, él nunca se nos uniría, no es buen plan.

-¡Cruccio! No vuelvas a corregirme imbécil, no la mataremos nosotros, lo hará el joven Weasley.

-Es un cebo…

-Su querida Orden, incluso esa sangresucia lo traicionará, entonces tu hijo vendrá a mí, y yo le entregaré en bandeja de plata la cabeza del pelirrojo.

-Mi Lord, seguro que hay otra forma, mi esposa sería muy válida para usted, yo se la ofrecería para fecundar o incluso tortura, pero no la asesine.

-Tan cobarde como siempre, Lucius éste será un sacrificio muy agradecido por mi parte, tras esto recobrarás tu honor y nombre en este mundo, ahora desaparece de mi vista y llama al traidor.

-¿Me reclamaba mi Lord?

-Le tengo una misión, deberás llevar este colgante en todo momento, me darás visión a la casa quiero que vigiles a la señora Malfoy, no pueden descubrirte y menos Draco, mientras yo mismo te prepararé.

POV VOLDEMORT

La verdadera Guerra estaba a punto de comenzar, en cuanto la madre cayera el dragón estaría en mi bando y nadie podría detenernos, cuánto más esperemos más fuerte será la unión entre la sangresucia y Draco y mayor el dolor al sentirse traicionado.

Nagini… pronto podrás darte un verdadero festín con el chico Weasley.

CONTINUARÁ…