DESTINO

1O- EL MEDALLÓN

CAPÍTULO 10 – EL MEDALLÓN

Un día más volvía a levantarme por una pesadilla, la cabeza me iba a explotar, lo mejor sería bajar a la cocina e intentar despejarme un poco, de todas formas no iba a conseguir dormir por más tiempo, y decidí prepararme una infusión, cuando para mi sorpresa se encontraba allí Malfoy, al parecer dormía allí en el sofá para poder dejarle su cama a su madre, digo parecía porque se le notaba tenso, sería mejor marcharme a por mi bebida y volver.

En eso estaba cuando volvió el dolor de cabeza, como nunca antes haciéndome soltar un quejido y agarrarme la cabeza.

-¿Te encuentras bien?

-¡Joder Malfoy! Me has asustado… Sí simplemente tengo jaqueca.

-Ya te dije que no debes excederte en la práctica o acabarás mal.

-Ni si quiera tengo ganas de practicar, es que… da igual.

-Estás sangrando Granger… Vulnera Sanentum.

-Gracias.

-¿Qué ocurre?

-Llevo desde hace una semana con un sueño, siempre se repite, me encuentro junto a un lago, está rodeado de cerezos, allí se encuentran mis padres no dudo en acercarme corriendo, creo verles bañándose plácidamente, pero al acercarse el lago se tiñe de rojo y mis padres están muertos, mientras Bellatrix sonríe y entonces despierto cuando una mano tira de mi alejándome del Avada. Hace noches ya me despierto y estoy incluso fuera de casa.

-¿Puedo entrar?

-No sé, yo no quisiera que…

-Tranquila sabelotodo sólo me interesan esos sueños no los que tengas junto a la comadreja.

Antes de poderle contestar noté su intrusión, estaba siendo más débil que en las clases, casi me pedía permiso para ir accediendo a mis recuerdos, y yo le llevé hasta aquel sueño, hasta que le dejé salir.

-Será estrés supongo, ya te dije que no debes preocuparte, están a salvo lo reviso continuamente.

-Duerme conmigo.

-¿Qué?

-Me refiero a que estés conmigo mientras duermo, así cuando empiece de nuevo la pesadilla podrás internarte y descubrir si no hay algo más, sé que es posible sacar un recuerdo de la mente.

-Y peligroso Granger, si Voldemort descubre que estoy en tu sueño…es demasiado arriesgado.

-Necesito que acaben, por favor, no puedo más.

-Está bien, intentaremos algo esta noche, antes hay que evitar esa opción si es posible.

Entramos a mi habitación y Crookshanks se levantó para acomodarse sobre la cama mientras yo me tendía en ella. Llevaba un par de minutos intentando relajarme como me dijo pero tenerle de pie a escasos centímetros sin apartarme la mirada no ayudaba.

-Granger, creo que dar vueltas y bufar, no es la mejor forma de relajarse.

-Me pones nerviosa, quizás si te sientas o te tumbas pero contigo mirándome no puedo relajarme.

Rodó lo ojos antes de acomodarse en la cama sin llegar a tumbarse, con la espalda pegada al cabecero, sentí como se internaba dentro de mí llevándome a recuerdos bonitos, junto a mis padres, los chicos, Ginny y los Weasley, incluso él, sentí como los sacaba de mi y hacía con ellos una red mientras recitaba un conjuro que no supe descifrar, cuando volví a abrir los ojos vi sobre el cabecero un… ¿eso era un atrapasueños? Era precioso, de todos los colores y colgaban de él símbolos, una varita, u gato, un ragón y el mayor era una nutria, mi Patronus.

-Con eso servirá.

-¿Un atrapa sueños?

-Un memorial en el mundo mágico, en él están todos tus buenos recuerdos, y tu Patronus lo guarda, una nutria.

-Es hermoso, gracias.

-Descansa, estaré aquí.

MIENTRAS EN MALFOY MANOR

-¿Qué noticias me traes?

-Malfoy no se despega de ella mi Lord, hasta le hizo un atrapasueños.

-Por eso no puedo internarme en ella, debes sacarlo de ahí.

-Como ordene.

-Mi Lord espere un tiempo.

-¿Te atreves a darme órdenes Lucius, después de hacerme perder a tu mujer e hijo? por no hablar que se te olvidó decirme que era heredero del poder de Abraxas.

-No quisiera importunar mi Lord, pero es mejor dejarles pensar que las pesadillas acabaron, y cuando él piense que todo está bien y no pase las noches junto a ella actuar.

-Cruccio. Bien Lucius espero que esta sea la última vez que tenga que maldecirte.

-Sí mi Lord.

-Está bien, espera un par de días, en cuanto retires el atrapa sueños avísame, no me falles, ya sabes lo que les ocurre a los que lo hacen. Sabes cuál es mi recompensa.

-No puedo ansiar más ser uno de sus seguidores.

EN LA CABAÑA

-Sabes creo que podré acostumbrarme a volar es increíble, tienes mucha suerte de estar conectado a un ser tan maravilloso como Orión, creo que te ha estado esperando toda la vida.

-Mi abuelo Abraxas me hablaba de la sensación, fue el último, ya creían que el poder de los Malfoy se extinguió, por eso siempre hemos querido mantener el linaje.

-¿Solo alguien puro es capaz de montarlos?

-No, a la vista está, tengo ante mí la primera hija de muggles que montó sobre un dragón.

En cuanto nos acercamos a la casa después de nuestra clase, vi a cara rajada y la comadreja.

-Tardaron mucho, llevamos esperándoles…

-Ya está aquí sana y salva, nos vemos luego sabelotodo. –No dudé en acercarme y tomarle la mano mirando como Weasley se ponía del color del fuego-

-Draco no te vayas, hoy retomaremos los entrenamientos, necesitamos mejorar.

-¿En serio, no fue suficiente con la última vez Harry?

-Ron, necesitamos de las mejores condiciones.

-Mi padrino tiene razón Ron, vamos demostrémosle a Malfoy como pelean los Gryffindors.

-¿Quién quiere ser el primero? ¿Potter quizás?

-Ten cuidado Draco, no quiero que te rompas una uña.

-No creo ni que puedas rozarme.

Pov Hermione

Estaba sentada, observando el combate y a diferencia de hace unas semanas les veía disfrutar, diría que incluso divertirse combatiendo, al final Draco volvió a vencer pero le tendió la mano a Harry que se encontraba tumbado y sin varita, la aceptó y empezaron a reír juntos, con quien no fue igual de bien fue con Ron, podía escuchar sus pensamientos desde aquí, sólo quería ir de frente hacia Draco y derribarlo, no le costó demasiado acabar con él al rubio, sin embargo esta vez Draco no le tendió la mano y Ronald se levantó solo.

-Me toca.

-Ten cuidado Malfoy, nuestra leona es la más ágil de la casa.

-Eso habrá que verlo pelirroja, iré con cuidado Grang-

No lo dejé terminar cuando le lancé un hechizo que esquivó por poco, empezó a reírse, y entonces empezamos a pelear, al principio no luchaba con todo pero en cuanto yo le respondía subía el nivel de sus ataques.

-Ahh…

-¿Hermione?

Se acercó a mi en un segundo revisando que no tuviera ningún rasguño.

-Expelliarmus.

Y así doblegué a Malfoy, quien al principio parecía contrariado y después sonrió negando con la cabeza, le iba a contestar hasta que todo dejó de ser una burbuja.

-¡Expulso!

Ronald lanzó a Draco por los aires provocando que se golpeara contra una piedra, por no hablar que Orión ya había rugido y se le acercaba hasta tenerlo bajo sus garras haciendo que Ron comenzara a sollozar, yo fui hacia Draco el cual no parecía empezar a volver en sí, mientras Harry intentó acercarse a Orión.

-Harry aléjate.

Orión lo alejó de un latigazo con la cola haciéndolo caer de espaldas, no dudé en acercarme o acabaría con Ron.

-Hey, Orión, suéltale ¿vale? Soy yo…- Parecía no escucharme, entonces intenté acariciarle, cuando Percy le lanzó un hechizo, recibí un rugido por su parte pero al menos soltó a Ron que salió corriendo, tenía su boca abierta frente a mí, pero al cabo de los segundos se relajó y me dejó acariciarlo, hasta que Ron me cogió del brazo para apartarme y se puso de nuevo frente a mí, para entonces Draco había vuelto en sí.

-Potter se acabó el entrenamiento, será mejor que vayáis a curaros, ahora iré yo.

-Está bien.

-Draco…

-Granger tú también, vete.

POV DRACO

No podía creer como todo se había ido de control, me acerqué para ver a Orión estaba sangrando y cuando se acercó a mi costado pude verlo, acerqué mi mano a su herida y me di cuenta que todo lo que sucediera a él, me sucedía a mí, no pude evitar mirar mi costado y ver otra herida aunque menos grave.

-Vulnera Sanentum. Ya está campeón.

Acaricié su cabeza, será mejor que te alejes un poco Orión, no queremos que la comadreja salga chamuscada, yo me encargo.

Me devolvió la caricia antes de salir del lugar, ahora si me tocaba enfrentar a Weasley, y allí estaba de espaldas a mi, no dudé en empujarlo haciéndolo trastabillar.

-¡Te has vuelto loco Weasley!

-¿Qué demonios quieres?

-Eres muy valiente atacando por la espalda, sabes algo, ten cuidado, la próxima vez dejaré que te convierta en cenizas.

-No eres más que un asqueroso mortífago.

-No me hagas ensuciarme las manos contigo comadreja.

-¿Crees que ella se fijaría en alguien de tu calaña? Nunca lo olvides, naciste siendo un asesino y morirás siéndolo.

-¡Draco! ¿Eso…eso es sangre?

-No tienes de qué preocuparte.

-Eso, Hermione, atiende y preocúpate por la serpiente, todo sea porque se meta entre tus piernas.

Esta vez no me pude controlar y me abalancé hacia él, sin dudarlo, golpeando su cara sin escuchar las voces de Hermione pidiéndome que parara, no hasta que Sirius me separó de él y me vi las manos llenas de sangre, la cara de mi padre vino a mis recuerdos cuando le veía torturando, necesitaba salir de ahí, le dirigí una mirada de disculpa a Molly que se encontraba junto a su hijo tumbado, me miró con lágrimas en los ojos, llamé a Orión y me alejé a toda velocidad mientras escuchaba los gritos de mi madre y Granger.

-¡Draco, hijo vuelve!

-…

POV HERMIONE

Ya llevaba horas desaparecido, incluso se había hecho de noche, Ronald ya se encontraba en su habitación descansando, recibió una paliza por parte de Draco, no menos merecida, en qué se estaba convirtiendo mi amigo…

Debía tener una charla con él, aunque ahora lo que menos quería era verle la cara, por su culpa todos creen que Draco perdió los papeles, aún recuerdo como mientras todos estaban a su alrededor el mentía sobre lo sucedido, mientras Narcissa le preguntaba si pasó algo para que su hijo perdiera los papeles él lo negaba todo, y no pude más, salté gritándole que era un cobarde que Draco le golpeó para defenderme por sus palabras ofensivas y decidí encerrarme en mi cuarto, así llevaba desde entonces.

Golpes en mi puerta interrumpieron mis pensamientos.

-¿Señorita Granger?

-Pase

Intenté acomodar mi ropa y mi pelo en cuanto vi de quién se trataba, realmente imponía su sola presencia.

-¿Se encuentra bien Señora Malfoy?

-Algo contrariada pero quería agradecerte por defender a Draco, no debe ser fácil aquí.

-Él me defendió a mí, se lo debía. Siéntese por favor.

-Sabes, no hay día en que no me arrepienta de la vida que le he dado, llena de golpes, sangre y oscuridad, aunque no siempre fue así, siempre era un chico risueño, con ganas de aprender a controlar su magia.

-Aún sigue siendo así, no debe preocuparse.

-Lo sé, lo que si me preocupa es que lo conviertan en todo cuanto odia, en Lucius.

-Él no es así.

-Hace ya varias horas que está fuera, ¿sabes dónde está? Es peligroso que esté solo por ahí, tengo miedo de que puedan atraparlo de nuevo.

Escuché un rugido fuera, giré la vista hacia el balcón y pude ver como los dos llegaban hasta el descampado.

-Al parecer no hace falta esperar mucho más, ya están aquí.

-Gracias a Merlín, aun así gracias señorita Granger.

-Hermione, puede llamarme Hermione.

La actual habitación de la señora Malfoy colindaba con la mía, usé un hechizo para escuchar lo que sucedía.

-Draco, hijo…dónde has estado.

-Necesitaba despejarme.

-¿Para qué es esa bolsa?

-Tranquila, pero será menos incómodo si vuelvo al granero, ya sabes hasta que se calmen las cosas.

-Hijo hiciste lo que debías, haber defendido a Hermione.

-No fue por Hermione, bueno no del todo, es por nosotros, no pienso permitir que mancillen más nuestro apellido, después de esto nos vamos a ir dónde quieras, empezaremos de nuevo, lo prometo.

-Hijo un apellido no te define, lo hacen tus actos, por Dios Draco eso es sangre…

-Sí al parecer hay más conexión de la que pensaba con Orión, tranquila ya está curada, cuando lo hieren a él me ocurre lo mismo y viceversa. Supongo que si él muere, lo haré yo también, ¿ha intentado entrar en ti de nuevo?

-No… las pociones que me diste funcionan. La señorita Granger te defendió hacéis buena pareja, de baile claro.

-Madre… descansa.

Volví a la cama y me eché hacia un lado no podía parar de darle vueltas a la conversación sin saber cómo afrontarla, sería mejor darme una ducha y al girar vi a Draco apoyado junto a la puerta lo que me hizo asustarme.

-¿Podrías usar alguna vez la puerta?

-Lo haré cuando tú dejes de espiar conversaciones ajenas.

-¿Qué? Yo…no.

-Vamos, ¿una oreja en la pared? Creía que eras más sutil Granger, esta será la última noche que te acompañe las cosas se van a poner feas para mí, no discutamos leona, voy a pensar que todo era una mentira y sólo querías estar a mi lado.

-En tus sueños dragón.

-Buenas noches Granger.

EN MALFOY MANOR

-Mi Lord, el chico le espera en el salón, al parecer trae noticias.

-Hágale pasar Lucius, puedes retirarte.

-¿Mi Lord?

-Espero que no me hagas perder el tiempo, llevo mucho tiempo perdido y no me das ningún avance.

-Esta tarde saqué de control a Malfoy, apenas fue un ro- ni si quiera le dejó terminar cuando se internó en él.

Vio como el dragón estaba conectado a Draco, como quité el atrapasueños mientras estaban fuera, y escuché la conversación con Hermione, era la última noche.

-¡Carrow! Coge a cinco de tus hombres mañana nos internaremos en la mente de la señorita Granger, en cuanto la tengamos bajo nuestro poder el chico no tardará en venir, bien hecho.

-Es todo un honor servirle mi Lord.

-Arrodíllate. ¿Juras ser fiel a tu Lord, entregándole tu vida de ser necesario para su conquista?

-Lo juro.

El Lord clavó su varita sobre mi brazo dejando ver la marca, tenía miedo, no podía negarlo, pero mi sed de venganza era aún mayor, destruiría a los Malfoy desde dentro.

-Bienvenido a mis filas joven Weasley.

CONTINUARÁ…