Si los retratos hablaran

Chapter 2

Disclaimer: HP le pertenece a JKRowling

Si los retratos hablaran

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Capítulo 2

Para ser sinceros, la primera vez que Draco vio a uno de ellos, fue después de la guerra, en el Gran Comedor. Lo había visto como una persona normal, porque para ese momento, él no sabía que estaba muerto. Lucía su misma apariencia de siempre, curiosa, ansiosa, animada aunque se veía preocupado, y Draco pensó que estaba buscando a su hermano entre todo el caos, como varias personas más buscaban a sus familiares. Caminaba entre las personas con su bufanda dorada y roja, llamando a ese alguien, y Draco no le había prestado atención porque estaba más concentrado en qué pasaría con él y su familia, que en los demás.

Pero entonces, los ojos de Colin Creevey se fijaron en él se abrieron sorprendidos al notar que Draco lo miraba a los ojos. No sabía por qué, quizá porque lo hizo sin una muestra de desagrado o porque era la primera vez que no lo ignoraba, pero el chico caminó hacia él, como queriendo percatarse de que no estaba soñando.

-Malfoy, ¿puedes verme?

Draco giró los ojos.

-Por supuesto, ¿es que te lanzaste un hechizo y no salió bien?-exclamó sin burla y él otro abrió la boca sorprendido.

-¿Por qué los demás no lo hacen?

Draco frunció el ceño, e iba a responder cuando su padre lo miró extraño.

-¿Dijiste algo, Draco?

Draco iba a responder cuando el niño exclamó.

-¿Ves? Él no me ve.

El rubio se mantuvo en silencio, especialmente cuando el gryffindor se paró frente a su padre y agitó la mano en su cara.

-Yo...

Para su mala suerte, los profesores empezaron a reunir a la gente que había muerto, Draco se puso de pie y caminó hacia aquellas personas, porque este era su castigo, saber a quien mató al abrir Hogwarts.

Y entonces, trajeron el cuerpo de Colin.

Jadeando, Draco miró a su lado, mirando al niño también mirar su cuerpo.

-¿Estoy muerto?-titubeó.-¡Malfoy!¿Estoy muerto?-casi lloró. Draco no pudo contestar, porque entró en pánico y se desmayó.

Cuando abrió los ojos, estaba en la enfermería. Sus padres estaban a su lado, dormidos. Colin estaba de pie, también parado.

-¿Por qué estás aquí?-susurró Draco.

-Solo tú puedes verme-rió tristemente. -He intentado llamar la atención de mucha gente, pero todos me ignoran. No, nadie puede verme. Así que decidí quedarme junto a ti. Solo por un tiempo, lo he estado pensando ¿sabes? Quizá no tengo un pendiente que me ate como fantasma como el Baron Sanguinarío o la Dama Gris. Creo que solo soy una esencia, porque no pude despedirme de mi hermano, ni de mis padres-empezó a llorar y tapó su cara-no pude decirle adiós.

Con las lágrimas empezando a contagiarse, Draco se limpió la cara y lo miró de nuevo.

-¿Puedes decirles algo por mí? ¿Puedes decirles que los amo y los extrañaré? ¿Qué no pensé que podría morir, o hubiera vuelto a casa? ¿que debí abrazar a mamá, jugar con mi hermano, o salir a acampar con papá como él tanto quería en lugar de visitar a mis amigos magos en vacaciones?

Draco dejó salir unas lágrimas, mirando a sus propios padres.

-Díselos tú-exclamó en voz baja y el niño interrumpió su llanto y lo miró confundido.-Díselos, te pintaré en un cuadro y podrás decírselos.

Colin, sonrió y asintió emocionado.

-¿Puedes?

-No sé hacerlo, pero lo haré.