Maravillosa Criatura

Severus

Maravillosa criatura

Capítulo 3.- Severus

Hermione estaba en la enfermería, tumbada en la cama, harta de estar ahí, Harry y Ron no estaban en Hogwarts y ella no había recibido ninguna visita, estaba destrozada por la muerte de Sirius, pero le hacía daño que nadie hubiera venido a preguntar por ella, la cicatriz de su torso se quedaría allí para siempre y todo había sido por nada.

Ya era de noche, Hermione no podía dormir, había estado inconsciente demasiado tiempo, oyó unos pasos acercarse y ella cerró los ojos, no quería tener que lidiar con nadie, además reconocería esos pasos en cualquier parte, era el profesor Snape.

Hermione fingió estar dormida, con los ojos cerrados notó como la cama se hundía, el profesor se había sentado a su lado, directamente sobre la cama, entonces notó como el hombre levantaba los brazos y hacia un gesto con su varita, abriendo completamente la camisa que ella llevaba, Hermione casi no se pudo contener, pero permaneció con los ojos cerrados, su corazón latía como loco, temía que se pudiera oír por toda la habitación.

Su camisa estaba completamente abierta, sabía que aún tapaba sus pezones, pero el centro de su pecho estaba expuesto, su escote, su tripa, todo a la vista del hombre que estaba junto a ella.

Snape entonces aproximó su mano y con su dedo índice, trazó toda la cicatriz que aún estaba rojiza, comenzó desde la mitad de su clavícula bajando, recorriendo el escote de la chica, recorrió el lado del pecho derecho, hasta llegar a la parte de abajo, luego siguió por la tripa hasta rozar la cinturilla de su pantalón.

Hermione notaba el dedo recorrerla, casi venerando su nueva cicatriz, la mano del profesor estaba caliente, era tan suave, estaba nerviosa y su corazón no dejaba de latir, pero la sensación no era miedo ni vergüenza, ella estaba tremendamente excitada.

"sé que estás despierta" susurró el profesor

Hermione abrió los ojos y le miró, el hombre tenía una extraña sonrisa en sus labios, una sonrisa que ella no había visto nunca.

"profesor…"

"sssh" la cortó "tengo entendido que montaste todo un espectáculo el otro día en el ministerio" la miraba con esa medio sonrisa, como si supiera todo lo que le estaba haciendo a su cuerpo, sus manos se separaron de su torso desnudo y las apoyó sobre su regazo. Hermione no dijo nada "sobreviviste a un duelo con Aquel-Que-No-Debe-Ser-Nombrado, eso es impresionante, pequeña sabelotodo"

Hermione estaba en shock, era la primera vez que el profesor decía algo positivo de ella, además con esa voz aterciopelada, casi seductora, aún no dijo nada.

"el único problema es que has llamado la atención de quien no debías, el Señor Oscuro quiere verte, está dispuesto a usar todos los medios posibles para tenerte, pero le he convencido para que te dé la oportunidad de ir por tu cuenta, de hacer las cosas más fáciles"

"¿qu… qué es lo que quiere de mí?" por fin salieron algunas palabras de la boca de Hermione

Snape la miró y la sonrisa se borró de su rostro, la siguió mirando intensamente por unos segundos, estaba ponderando su respuesta "no lo sé… es imposible saber lo que piensa… no creo que quiera matarte, pero sí que creo que quiere mantenerte, si vas no te dejará volver"

Hermione no dijo nada, solo volvió a cerrar los ojos, intentó respirar despacio, las manos del profesor retomaron su camino bajando por su pecho, acariciando su piel, hasta llegar a su cintura y volver a subir con la parte de atrás de su dedo, para llegar a la clavícula y volver a recorrer su cuerpo con la yema de su dedo.

Snape estaba completamente embelesado, al principio había empezado este juego para ver la reacción de su señor en cuanto le enseñara las memorias, ver como reaccionaba al verle tocar a la chica, era algo estúpido, pero Snape sabía que no le iba a matar y así podría averiguar qué tipo de invitada sería Granger en la mansión, pero ahora la imagen frente a él le estaba haciendo perder su objetivo.

Ella estaba con los ojos cerrados, completamente ruborizada, sus mejillas tan rojas como sus labios que se abrían ligeramente, casi como una invitación, se le había puesto la piel de gallina y sus pezones endurecidos se marcaban a través de la ligera prenda que apenas ocultaba su desnudez.

Snape estaba tentado, muy tentado, a apartar lo que quedaba de la camisa, exponer el pecho de la joven para él, acariciar los pezones con sus pulgares, recorrer la línea de su pecho, quizá se atrevería a bajar sus labios y besarlos, succionarlos, ella respondía tan bien, ella lo deseaba y era plenamente consciente de ello.

Snape se detuvo, y Hermione abrió los ojos para mirarle, ambos se quedaron en silencio.

"iré" dijo ella

"lo sé"

"tengo… miedo" ella le miró a los ojos "haces bien" fue su respuesta, él apartó la mirada rompiendo el trance

"¿Dumbledore lo sabe?" fue su última pregunta mientras Snape se levantaba de la cama

"Aún no, tu debías saberlo primero y tomar la decisión sin la presión del viejo" dijo Snape saliendo de la enfermería sin ni siquiera despedirse de la chica, que le seguía con la mirada y con la camisa abierta.

Voldemort estaba caminando por los jardines de la mansión que ocupaba, era algo que no solía hacer, el aire fresco estaba sobrevalorado, además cuando estaba de mal humor, como era el caso, la hierba se podría a su paso, cada planta a la que se acercaba con sus largos dedos y en la que posaba sus afiladas garras se deshacía, esa parte era entretenida… ¿sería capaz de usar esas garras en la muchacha? ¿se desharía ante él como una flor?

Voldemort no había oído nada de Snape, se estaba impacientando, quería a la chica, debería habérsela llevado aquella noche en el ministerio, la espera era innecesaria…

Un elfo doméstico apareció entonces a su lado anunciando la llegada del profesor Snape, su más leal discípulo, que por fín le traería noticias de la chica… ella ya debía saberlo … ¿se estará preparando para enfrentarse a mi?... Pensó el señor Oscuro con una sonrisa, recordando a la chica en pleno duelo… Magnífica…

En pocos minutos Snape caminaba a su lado

"mi señor he hablado con la chica y como predije está dispuesta a venir" dijo Snape "me temo que ha hablado con Dumbledore para contarle la situación, el viejo ha intentado detenerla, pero sigue dispuesta a venir a parlamentar mi Señor"

"cuando venga aquí no la dejaré marchar Severus… es bueno que el viejo sepa que ha venido por propia voluntad, así verá como otro de sus queridos leones se acerca al lado oscuro" contestó Voldemort sin detener su paseo

"Señor, ella puede ser traída aquí, pero es el miembro más inocente del Trio, no creo que pueda ser convertida a las Artes Oscuras" argumentó Snape

"sé que será capaz de usarlas, algunos de los hechizos que usó conta mí son de naturaleza oscura, además he visto suficiente de ella, sabré como convencerla…" dijo el Señor Oscuro con aire definitivo, luego miró a Severus y pareció acordarse de algo "Muéstramela Severus, muéstrame cuando te dijo que sí"

Así Voldemort pudo ver todo lo ocurrido, la camisa de Hermiione abierta, el dedo de Snape acariciando su cuerpo, pudo sentir la excitación del hombre, pudo ver la de la joven, sus mejillas rosadas, sus labios separados, pudo oír su conversación, como ella se sorprendía, como él la convencía y al final ella aceptaba.

Sin buscar más en la mente de su siervo el Señor oscuro miró a Snape, teniendo un debate interno, que el profesor de pociones podía percibir y esperaba, Voldemort no había dicho en ningún momento que la chica estuviera fuera de los límites, de hecho solo había pedido que no se le hiciera daño alguno y eso no había pasado, pero aun así no le hacía gracia la actitud del profesor hacia la muchacha, no parecía nada grave, solo uno de sus mortífagos preparando el terreno pero era algo que no podía permitir que pasara.

"no volverás a tocar a la chica… a partir de ahora ella me pertenece" dijo el Señor Oscuro

Snape agachó la cabeza frente a su señor "No volveré a tocarla… ¿Cuándo desea que la traiga?"

"dame tres días" dijo el señor Oscuro y desapareció

X

Minutos después Snape se encontraba en el despacho de Dumbledore, Granger estaba sentada en una de las sillas, frente al director, aunque ya estaba recuperada de sus heridas, seguía estando pálida, era lógico después de lo que la esperaba… tres días… tres días…. Tres días…

"quiere que vayamos en tres días" fue lo que dijo Snape al entrar

Granger suspiró resignada… esos labios… pensó Sanpe mientras ella miraba a su profesor de lado, sus ojos estaban llenos de lágrimas que se negaban a caer

"está hecho Señorita Granger, si no lo hubiera hecho así la hubiera llevado a la fuerza, de esta forma estará de buenos términos y tendrá más libertad para ayudar a la Orden" dijo Dumbledore

Snape la miraba intensamente, no podía tocarla, no iba a volver a poner a prueba a su Señor, había tenido suficiente, quería abrazarla, pero Granger era ahora propiedad del hombre más peligroso del mundo …propiedad… eso podía significar muchas cosas, que quisiera convertirla en mortífago o encadenarla a su cama, cualquiera de las opciones parecían horribles para Snape, acabarían con la chica, la cambiaría por completo…

"el Señor Oscuro ha dejado claro que a partir de ahora eres su propiedad" dijo Snape mirando exclusivamente a Hermione, Dumbledore le estaba poniendo de los nervios, sacrificando sin más a una de los suyos, a una leona.

"yo no soy propiedad de nadie" dijo Granger bajando la mirada.

Snape bufó "empezamos mal"

"voy por propia voluntad, no me voy a someter nada más llegar, si quiere someterme tendrá que hacerlo" dijo Hermione mirando directamente a su profesor, que le dedicó una sonrisa triste "no sabes lo que dices" contestó.

Hermione le miró y le devolvió la sonrisa

Snape no podía aguantarlo, no podía entregarla, Granger nunca había sido una de sus alumnas favoritas, pero era buena… joder, era muy buena… brillante, que el viejo fuera capaz de entregarla así no quería decir que el tuviera que hacer, nunca había visto a Voldemort tan obsesionado y entendía por qué… la joven frente a él estaba convirtiéndose en una mujer perfecta, todo su cuerpo, sus maneras, la forma de hablar, su inteligencia… maravillosa… no podía entregarla

"Hermione…" comenzó Snape

"Ni se te ocurra Severus" le cortó Dumbeldore cortando completamente al hombre, también terminó la mirada que compartían los dos jóvenes frente a él, que ahora le miraban perplejos "Ella no sabe oclumancia como tú, lo que digas estará a merced de Tom… La muchacha ha tomado su decisión… acéptalo"

Snape miró con incredulidad al director, que tenía razón, pero no debía tenerla, miró a Granger que volvía a tener lágrimas en los ojos, lágrimas que no caían pero que estaban allí, ella sabía que le iba a ofrecer esconderla, llevársela lejos, no podía… quería, eso ya era lo suficientemente raro para él, pero no podía, le dedicó una sonrisa triste y los ojos se le nublaron por unos segundos, luego volvieron a su indiferencia habitual, su escudo. Se levantó y se fue.

No vería a Granger en los siguientes tres días

N.A: AAAAhhh... que nerviosa me pone introducir a Snape así!

Quería hacerlo inocente y erótico-festivo a la vez.

Por su puesto, estos personasjes y el mundo de Harry Potter pertenecen a . pero ellos no lo saben así que me aprovecho de su inocencia.

Las reviews son la única forma que tengo de saber si os a gustado o no y de como os gustaría que siguiera, así que espero saber de vosotros.

Gracias por vuestro tiempo

BokkyBuku