Maravillosa Criatura

3 Pociones

5. 3 Pociones

Hermione no durmió nada aquella noche, no paraba de pensar, estaba nerviosa, revisaba todo lo que había pasado aquel día… Voldemort tirado encima de ella, le había lamido la cara, seguía con el estómago revuelto, no sabía que pensar.

La verdad es que nunca hubiera pensó que sobreviviría a aquel primer día, pensaba sinceramente que la mataría en la sala del trono, pero ahora estaba durmiendo a una puerta de distancia del hombre más temible del mundo mágico, una puerta… solo tenía que buscar un arma y acercarse a él… mientras dormía, de hecho, nadie le había quitado la varita.

Hermione seguía dándole vueltas, por su cabeza pasaron cien formas de acabar con el Señor Tenebroso mientras dormía, pero nunca se movió, nunca colocó su mano en la varita, ni siquiera para colocar una luz en su oscura habitación… ¿por qué no se atrevía a hacerlo? Probablemente no llegaría muy lejos ¿pero no sería eso lo auténticamente Gryffindor?

Las palabras de Snape resonaban en su cabeza… Aunque no te esté mirando ten cuidado con la magia que utilizas, puede percibir no solo tu magia, sino las intenciones de la misma

Hermione dio tantas vueltas aquella noche que al final acabó colapsando y durmió, ¿5 minutos? ¿5 horas? No lo supo, pero un descanso sin sueño llegó a ella y no pudo más que agradecerlo.

Al otro lado de la puerta, Voldemort tampoco dormía, generalmente no lo hacía, dormir era una debilidad, una pérdida de tiempo, así que lo había reducido lo máximo posible, por suerte su naturaleza más reptiliana le permitía entrar en una suerte de descanso semiconsciente.

Sus pensamientos concentrados en la chica, ella seguía despierta, podía sentir su magia alterada, probablemente por pensamientos alborotados, la cantidad de magia que tenía ella era impresionante… demasiado para una sangre sucia

Voldemort a lo largo de los tres días que había tenido para prepararse, había pensado en mil maneras en las que la chica podía intentar atacarle y se había protegido frente a todas, hasta tal punto que si la chica cogía su varita con intención de dañarle, la magia de la habitación haría que se desmayara de inmediato.

La muchacha era interesante, sabía que sus seguidores no tardarían en preguntarse por qué la mantenía con él, aunque no permitiría que le pidieran explicaciones, quizá debía darlas él para evitar cualquier tipo de sublevación, todo parecía tan innecesario.

La magia de la chica bajó de intensidad, y supo que se había quedado dormida…

Su magia volvió a revitalizarse a penas un par de horas después… Voldemort estaba sentado en el borde de la cama, atentamente mirando la puerta de la habitación, esperaba que ella saliera por su propio pie, era importante que ella se enfrentara a él por su propio pie, la habitación no tenía ni aseo, ni comida, por lo que ella tendría que salir.

1 hora y nada

2 horas y nada

4 horas y nada

tic, tac, tic,tac

Voldemort no había dejado su posición, él sabía cómo quería que ella le encontrara, cuál sería el efecto de verle en la cama, apenas vestido, quería que fuera consciente de su humanidad y a la vez de su falta de ella, el monstruo en el hombre y viceversa.

4 horas y 25 minutos después la puerta se abrió … Que dé comienzo el espectáculo

La chica, con su cabello enmarañado sacó la cabeza despacio… muy despacio. Sus ojos escanearon la habitación y cuando le vio a él allí, dio un pequeño saltito del susto, haciendo que la puerta se abriera aún más … Eso es

"Has tardado en hacerte notar" dijo él con un tono de molestia.

"No estaba segura de si debía… no quería entrar en sus aposentos sin ser invitada" dijo ella con algo de vergüenza, lo que hizo sonreír al mago oscuro … Será verdad

Y no lo era, Hermione había necesitado todo ese tiempo para reunir el valor para salir de la habitación.

"Señor necesito un aseo" dijo ella con un hilillo de voz.

y ahí está el motivo por el que ha salido… "Aquella puerta" dijo señalando una puerta que había al otro lado de la imponente habitación.

Ella hizo un gesto con la cabeza y se dirigió hacia allí, aún vestida con su ropa del colegio, que para haber dormido con ella estaba pulcramente colocada y parecía perfectamente planchada, algo que hizo sonreír sádicamente al mago.

"Encontraras un cambio de ropa y algunas pociones que quiero que te tomes" dijo él cuando ella ya estaba casi en el umbral de la puerta.

Hermione le miró con los ojos como platos ¿pociones? … ¿pociones? Esto empezaba muy mal.

Voldemort miraba su cara de susto con auténtica curiosidad … Si criatura… tu eres mia ahora… Ella debe aprender a obedecer sin dudarlo.

Las lecciones ya habían empezado.

X

Aquel cuarto de baño era impresionante, no excesivamente grande, no era un espacio barroco lleno de decoración en dorado, no, pero aun así podía competir con el baño de los prefectos en Hogwarts, allí colocado sobre la pila, había un hermoso vestido negro, hasta las rodillas, de manga larga pero abierto por la espalda, no mostraba nada de escote, la tela era muy agradable y Hermione, a pesar de sí misma, estaba deseando ponérselo.

Junto al vestido había tres frascos, tres pociones, dosis individuales, los examinó, dos de ellos pudo reconocerlos fácilmente, tenía una poción revitalizante de un precioso color amarillo, una poción anticonceptiva de larga duración, era de color púrpura y aseguraría que no pudiera quedarse embarazada en los próximos dos años y medio, aproximadamente, Hermione no quería tener hijos demasiado joven pero la posibilidad de necesitarla la aterrorizaba, a pesar de esto, el verdadero problema era la tercera poción, estaba segura de que no la habían estudiado en clase, era un espeso líquido negro.

Esa poción era claramente de magia negra, había algo que le gritaba cada vez que la tocaba, "¡Peligro! ¡Peligro!" decía, todo su cuerpo le pedía que la soltara, que dejara caer ese extraño líquido por el desagüe, que lo mantuviera fuera de su cuerpo, ¿le estaba pidiendo el Señor Oscuro que metiera magia negra directamente dentro suya?

Hermione se metió en la imponente bañera, dejando su cuerpo resbalar por la superficie, el agua estaba tan caliente, perfecta, la tensión se deslizaba por su cuerpo junto con las gotas de agua, Hermione había decidido estar allí, se había hecho la valiente y este no era el momento de echarse atrás, con una mano, tomó la poción revitalizante y la bebió en un solo trago, como si quemara en su boca, como si fuera un chupito de tequila sin limón, cuando lo terminó dejó caer el frasco en el agua, este se quedó flotando alrededor de su cuerpo, volvió a alzar la mano y tomó la poción anticonceptiva, repitiendo el proceso. Cuando los dos frascos estaban vacíos, se quedó mirando como ambos se llenaban de agua y se hundían lentamente.

Alzó su mano una tercera vez, tomó la poción negra y se la acercó a los labios "¡NOOO!" gritaba "morirás, te desharás en el mal, dejarás de ser tu misma, vivirás para servir a la oscuridad" Hermione no se lo pensó, y de un sorbo tragó el asqueroso liquido negro, dejó caer el frasco en el agua y observó como se hundía.

Menos de media hora después estaba saliendo por la puerta del baño.

Voldemort la estaba esperando, a pesar de ella misma, seguía sorprendiéndose cada vez que lo veía, siempre le había parecido un ser etéreo, una representación del mal, un símbolo, pero después de lo que había pasado el día anterior no podía evitar verlo con ojos nuevos, verlo como un hombre físico, capaz de herirla en cualquier momento.

El Señor Oscuro tomó su mano y la acompañó hasta la pequeña mesa que había en la habitación, había colocado una serie de libros en frente de ella "Hoy tu primera lección va a ser de transformaciones" dijo con un falso tono de profesor… ¿podía ser esto en serio? ¿de verdad quería darle clases?

"supongo que la vieja McGonagall sigue dando la asignatura" dijo él, no era una pregunta, sabía la respuesta, la chica arrugó la nariz ante el insulto hacía su maestra, jefa de casa, una de las mujeres que más respetaba, pero no dijo nada.

así que la respeta, la vieja bruja podrá mantener su posición cuando todo esto acabe … Voldemort pensó al notar el pequeño gesto de la chica.

"Supongo que lo básico lo sabrás, algo al menos enseñan en ese colegio ¿las normas de las transformaciones?" preguntó él

Hermione le seguía mirando un poco insegura "primera: la trasformación depende de la magia de su creador, si el mago fallece o pierde su magia, el hechizo se desvanecerá para siempre.

Segunda: no es una cuestión de imaginación sino de conocimiento anatómico y técnico

Tercero: el objeto transformado debe tener las propiedades del objeto original"

"ahí" dijo Voldemort, cortando en seco la exposición precisa pero poco imaginativa de su nueva alumna "desarrolla"

"por mucho que hagas una transformación, el objeto sigue teniendo los mismos atributos que el original, si haces un pez de un pañuelo de papel, este no necesitará comer y no tendrá conciencia, si lo transformas en un filete, ni sabrá como tal ni tendrá los componentes nutricionales…"

"tsk, tsk, tsk" Voldemort soltó un sonido de reproche, mientras miraba a Hermione con un aire de decepción, y muy a pesar suyo Hermione se sintió profundamente herida, no estaba acostumbrada a decepcionar a nadie.

"ese es el problema de Hogwarts… adscrito a normas absurdas y perdiendo poder por el miedo a lo que podría ser" continuó el Señor Oscuro

Se inclinó hacia Hermione, colocando sus dos frías manos en el rostro de la chica, sujetándola por las mejillas "mi pequeña… tantísimo potencial perdido" soltó una sonrisa, quizá dulce, quizá malévola, no podía saberlo "eso hay que solucionarlo"

Las puertas de la biblioteca se abrieron solas

"mañana por la mañana quiero que te hayas replanteado esas reglas, quiero un proyecto en el que plantees como piensas romper alguna de ellas" dijo él sin apartar las manos de su rostro

¿es esto lo que quiere de mi? ... Hermione no podía cerrar los ojos, seguía perpleja, mirando aquellos orbes carmesíes que penetraban los suyos, símbolos del mal, de la guerra…

"me están entrando ganas de entrar en tu mente" dijo él apartando sus manos de la chica, su tono estaba rondando el enojo "mejor cuéntamelo"

Hermione temía que el hombre fuera a romper una de sus promesas con tanta facilidad, así que prefirió hablar, hoy no estaba preparada para desafiarle

"¿es esto lo que quieres de mí? ¿Qué…Qué investigue?

Él se la quedó mirando un momento, unos segundos que para Hermione fueron minutos, de repente en un gesto fluido la agarró por los brazos y sacándola de su silla la sentó en su regazo… volvió a inclinarse sobre ella y sacó su lengua con un pequeño siseo y la pasó por los labios de la chica… que estaba completamente quieta, los recuerdos de la noche anterior aún muy presentes, estaba aterrada.

"yo lo quiero todo" sus ojos rojos clavados en los de ella "el primer paso para tenerlo todo es que empieces a pensar por ti misma, una habilidad como la tuya no puede ser limitada, ni controlada por una voluntad que no sea la tuya"

"¿no quiere controlarme?" preguntó Hermione, cundo consiguió que su cuerpo respondiera, separándose de aquella lengua y los penetrantes ojos rojos que miraban dentro de su alma.

"Quiero convencerte" dijo con tono definitivo y haciendo que ella se levantara de su regazo "Ahora recuerda, nada de libros en tus aposentos"

Hermione le miró apenas unos segundos antes de darse la vuelta y dirigirse directamente al pequeño salón y después a la biblioteca, pudiendo escuchar una risa a lo lejos.

Hermione caminó apresurada hasta el rincón más oculto de la biblioteca y se dejó caer sobre aquellas estanterías llenas de libros, se apoyó en los viejos tomos de cuero y se deslizó hasta quedar sentada en el suelo

"¿en dónde me he metido?" dijo ella al aire, a los libros, a sí misma.

podría ser mucho peor…

me besa, estoy casi segura de que he notado su erección contra mis muslos, su tacto frío…

podrías estar muerta, no te ha hecho nada…

pero lo hará….

pero lo hará…

Hermione lloró en silencio, estaba acostumbrada a discutir consigo misma, pero casi nunca llegaba a una conclusión, el hecho de que todas las voces de su cabeza llegaran a la misma no era alentador.

desafiar las normas de la transfiguración…

Eso era lo más estimulante que había escuchado desde que descubrió que podía hacer magia, Hermione sabía que el sombrero seleccionador no la había puesto en Ravenclaw por su pequeña tendencia a romper las normas.

¿podía ser que Hogwarts limitara el conocimiento por miedo a la magia negra? La respuesta era si, estaba claro.

Hermione no quería ser presuntuosa, no quería sentirse capaz de controlar magia negra, porque probablemente se perdería en ella, se dejaría consumir, pero para ella, transformar un pañuelo en comida que pudiera contener las características nutricionales, podría valer el riesgo.

¿no sería maravilloso?

¿no solucionaría los problemas de hambre en el mundo?

¿podría transformar un pañuelo en un Twist para picar por la noche?

La mera idea de conseguir algo así era…delirante

Y así como si nada Hermione se levantó y comenzó a coger libros de las estanterías, los dejaba en el suelo, en el mismo punto donde se había quedado sentada, formando un pequeño nido… allí pasó algunas horas, leyendo sobre transfiguraciones…

….

¿qué hora era?

Todo estaba preparado para que no supiera la hora, no había ventanas, ni relojes, nada, pero tenía hambre, mucha hambre.

Hermione se acercó a las puertas que daban a la sala del trono… completamente cerradas.

Cruzó la biblioteca en la otra dirección, hasta llegar al enorme salón, y allí estaba su anfitrión/captor en aquella mesa, innecesariamente larga, rodeado de documentos.

Él levantó la mirada y la observó por unos segundos, sus ojos recorriéndola de arriba abajo, hasta que su boca formó una gran sonrisa, de nuevo algo aterradora pero genuinamente feliz.

"¡Estás bien!... estas muy bien de hecho" proclamó al final, con una cierta alegría infantil "mi gatita… ¿has estado leyendo libros?"

"sí… Señor" dijo ella no muy segura de cómo actuar en el ambiente tan raro que había en la habitación.

"Estoy muy contento contigo" dijo, separó la silla y le hizo un gesto para que se acercara a él, la tomó por la cintura y la sentó en su regazo de nuevo, al igual que lo había hecho antes.

Ella no quería preguntar, no sabía por qué estaba tan contento, era algo realmente perturbador.

"Mis libros están protegidos por magia negra, la poción negra era para que no pudiera afectarte, veo que la has tomado, me has obedecido, incluso cuando yo no estaba allí para poder comprobarlo"

Hermione intentó no hacer notar su expresión en ningún momento, de hecho, hundió su cara en la levita del hombre, estaba muy sorprendida, si hubiera decidido no tomar la poción ahora podría estar herida, estaba segura de que las palabras que la poción parecía susurrarle eran para disuadirla de tomarla y hacerle más difícil obedecer.

El mensaje que el Señor Oscuro le estaba dando era claro …Si quieres estar segura aquí, debes obedecerme…

"Estoy muy satisfecho contigo, mi dulce gatita" dijo mientras sus manos acariciaban la espalda de la chica, arriba y abajo y colocaba su barbilla sobre el cabello alborotado de la chica "Ahora vamos a comer y luego tengo un regalo para ti, mi dulce niña"

N.A: Otro capítulo, en grandes fechas.

Este año todos estamos que necesitamos celebrar, lo que sea, así que yo hoy, además de la Navidad, celebro un nuevo capítulo y que mantengo las ganas de escribir.

Los comentarios son la única forma que tenemos los autores de saber qué os parecen las historias, así que, os insto a escribir.

A mi y a todos... Reviews mis amores, Reviews. Movamos esta gran comunidad de amantes de Harry Potter y de la escritura.

Por cierto, HP no me pertenece, eso es algo que no celebraré... :(