Maravillosa Criatura

Dejarlo todo atrás

6. Dejarlo todo atrás

Le fascinaba verla comer… cada bocado, cada vez que el tenedor se metía entre sus labios un siseo salía de entre los suyos, ese sonido ponía nerviosa a la muchacha y eso hacía que él estuviera aún más ansioso.

tan inocente, tan erótico…

Sus modales eran perfectos, era una auténtica dama, se comportaba mejor que muchas sangre pura, probablemente si dijera que lo es…le creerían.

su postura, su voz, su todo…

Esta criatura le fascinaba desde la primera vez que la vio, quería hacerla suya… ya la tenía ahí, ahora solo faltaba otro paso más.

es demasiado pronto…

Pero él nunca había tenido limitaciones, ni paciencia ¿por qué ahora querían imponérselo?

hazla tuya…

Y otra vez el tenedor desapareció entre sus labios, la carne roja dejaba un hermoso color en sus morros.

no es una gatita, es una leona…

Ella ahora lo miraba con curiosidad, estaba mirándolo intensamente, era demasiado inteligente para su propio bien, además esa mirada acentuaba esos ojos de cervatillos, que para él solo decían una cosa, cada vez que los miraba eran lo mismo …cázame...

"tomarás mi marca" dijo Voldemort al final

Él ya sabía la respuesta, no dijeron nada más por al menos tres minutos, solamente se miraban, él decidido, ella atemorizada, la mirada de ella no se separaba de la de él, los ojos carmesíes completamente dilatados por el deseo la tenían completamente ensimismada y asustada.

"no" dijo ella en un susurro y bajó la mirada, ya no estaba en sus ojos, sino en algún punto perdido en el pecho del hombre, era una posición inconsciente de sumisión, a pesar de estar desafiándolo.

"¿por qué no?"

Ella seguía con la mirada perdida "no soy ni un mortífago, ni tu sirviente, no soy como los demás"

"pero serás mía" dijo él con un aire de finalidad

No volvieron a decir ninguna palabra, cuando ella terminó de cenar, se disculpó y salió de la habitación, dirigiéndose directamente a la biblioteca, a su pequeño nido, a su pequeño santuario.

Hermione estaba allí sentada sin ser capaz de leer …serás mía… era lo único que era capaz de oír, lo único que resonaba en su cabeza, hasta que pudo discernir un siseo que se aproximaba a ella.

Hermione levantó la cabeza para ver una enorme serpiente acercarse, Nagini, Hermione no tenía fuerza para alejarse de ella, le daba igual, ya todo le daba igual.

La serpiente siseó y apoyó su cabeza en el regazo de la chica, a Hermione le invadió una extraña sensación de confort, colocó su mano en la cabeza de la serpiente, acariciándola.

…..

Los días se desarrollaron de esa forma. Hermione se despertaba y alargaba al máximo los momentos previos antes de salir de la habitación, aprovechando la tranquilidad antes de enfrentarse al monstruo que estaba al otro lado de la puerta, al final la necesidad de ir al baño o de comer la obligaban a salir, normalmente él la esperaba fuera, raras eran las veces que no estuviera.

La esperaba sentado en la cama con cara de impaciencia, después de que ella hiciera su ritual matutino en el baño, salía y encontraba libros encima de la mesa, ella se sentaba y él le hacía preguntas, la dejaba pensar tranquilamente y luego ella contestaba, divagaba, pensaba experimentos, dibujar diagramas, hasta que llegaba a una conclusión por sí misma, siempre guiada por sus preguntas, el método socrático en estado puro.

Luego la dejaba ir a la biblioteca, que leyera, investigara, hiciera sus proyectos enteramente por su cuenta. Él a veces se iba, dejándola encerrada en sus aposentos, otras, ocupaba el escritorio, dejándole a ella el salón que precede a las habitaciones, otras veces se colocaba cerca de ella, sentado con aires de grandeza, bebiendo un whiskey y mirándola intensamente… esas eran las peores tardes, sus ojos rojos eran demasiado intensos, llenos de promesas que no debían ser cumplidas.

Comían y cenaban siempre juntos, aquella conversación no se repitió, normalmente a la hora de comer seguían repasando la lección del día, haciendo preguntas que contradecían las leyes mágicas y por las noches Hermione seguía con su proyecto de transformar cualquier cosa en comida, por ahora había conseguido que un plato supiera a frambuesa, pero seguía siendo duro como la porcelana y que un vaso se convirtiera en gelatina, pero sin ningún sabor, ni componente vitamínico.

Hermione tenía claro que necesitaba ir a las cocinas y ver preparar algún plato para poder hacer una buena transformación, conocer el componente de la comida, como se comportan, como saben antes de ser cocinados, Hermione había repasado la biblioteca para ver si había algún libro sobre química que pudiera ayudarla, pero no había nada…

"No encontrarás ninguna ciencia muggle en mi librería" le había dicho él con un tono algo amenazador.

"me dice que quiere que investigue como quiera y luego limita mis fuentes, eso es una contradicción…Señor" había dicho ella con tono controlado, lo malo de la rutina es que le había dado a Hermione una falsa sensación de seguridad.

"Eres una bruja no quiero que te bajes al nivel de unos muggles" contestó él enfadado, estaba en el límite de maldecirla, ella lo sabía y esperaba que lo hiciera, si alguna vez lo hiciera, volvería a ser una prisionera, no una alumna, no un aprendiz…. Nunca lo hizo

"Soy una sangre sucia, mis padres son muggles, ellos conocen las ciencias y me las han enseñado, no hay nada de malo en ello, tengo más recursos que una bruja normal, sería tonta de no usarlo" dijo ella como si lo que estaba diciendo fuera lo más lógico del mundo, porque para ella lo era y para él debería serlo.

"no volverás a estar expuesta a ese mundo, eres mía, estarás a mi lado, compartiendo mi comida, mis aposentos ¿crees que voy a permitir que vuelvas a ensuciarte de esa manera?" dijo él con su tono de finalidad al que ella ya estaba acostumbrándose.

"¿ensuciarme?"

"sí, ensuciarte, Hermione, es hora de que de verdad seas parte de este mundo y para eso has de abandonar el tuyo"

Ella estaba totalmente fuera de si, pero no quería mostrar su ira, habría otro momento para ser una Gryffindor, esta conversación con Voldemort podía ser realmente peligrosa.

"abandonarlo todo" repitió ella, en un suspiro, no era una pregunta, estaba haciéndose a la idea, realmente ya lo había abandonado todo, a Harry, Ron, sus padres, Hogwarts.

. Oh Dios ¿Qué estaría pasando allí? ¿qué mentiras les habrán contado sobre su desaparición?...

"Es el momento de que conozcas a mi círculo, a mis mortífagos, es el momento de que comprendas tu nueva posición, tu nueva familia"

Ella aguantaba la respiración, los motífagos, ya la idea de estar con Bellatrix en la misma habitación le ponía los pelos de punta, por lo menos volvería a ver a Snape, llevaba tiempo esperando verle, aunque no pudiera hablar con él, sabría que tendría a alguien en este mundo oscuro.

Entonces la duda atravesó el rostro de la joven … ¿nueva familia?...

"¿están mis padres a salvo?" preguntó

"siempre que permanezcas a mi lado, si no te relacionas con ellos no tengo ningún motivo para perder mi tiempo" dijo él con un tono de burla al más puro estilo Slytherin.

"No soy un sádico y no quiero disgustarte, no sin motivo, hasta ahora he intentado que tu estancia aquí aunque limitada sea agradable, así que asegúrate de mostrarte agradecida y no tocaré tu antigua vida" prosiguió él, mientras con una mano acariciaba las mejillas de la chica, que era incapaz de hablar.

"sí, creo que es hora de cambiar esta pequeña rutina que hemos establecido, he disfrutado teniéndote aquí para mi… fascinación… pero toda relación debe evolucionar y la nuestra también"

….

El Señor Oscuro se acercó a una de las estanterías que formaban parte del salón, hay había un libro, separado de los demás, el único escrito por él mismo.

Era un pequeño manuscrito, casi como un diario, con todas las maldiciones que causaban la muerte inevitablemente, la mayoría dolorosa, todos los conjuros de ese libro habían sido o creados o perfeccionados por el mismísimo Voldemort.

Hermione había empezado a leerlo una vez, como si la biblioteca no hubiera sido suficiente, se sentía tremendamente atraída hacia ese ejemplar, como bien dicen, la curiosidad mató al gato. Hermione nunca consiguió pasar de la tercera página, era demasiado visceral, demasiado horrible.

Ese mismo libro ahora estaba siendo colocado en sus manos por el mismísimo autor, el hombre capaz de semejantes barbaridades.

"Lee esto y aprende, no solo están las maldiciones, sino también teoría de la magia negra, debes saber de lo que es capaz la gente que te rodea" dijo Voldemort mientras dejaba el libro en sus manos, esto solo consiguió ponerla más nerviosa

"No entres en mi recámara hasta que yo te lo diga, mantente o en la biblioteca o en este salón" y con esas palabras se giró y entró en la habitación, dejándola en la mesa con el libro en la mano, pasó media hora y no se había movido, ni lo había abierto. Hermione sabía que este era el momento, el preciso instante en el que las artes oscuras iban a entrar en su vida ¿sería capaz de resistirlas? ¿se volvería como el Señor Oscuro, insaciable de poder?

La puerta se abrió de repente, separándola de sus pensamientos y seis elfos domésticos pasaron por su lado, se inclinaron hacia delante en forma de saludo, ella contestó con un "Buenas tardes" casi inteligible y que dejó fascinados a las pobres criaturas, que no estaban familiarizados con las cortesías, perplejos se dirigieron a la habitación principal, cerrando la puerta detrás de ellos.

Este ligero momento, la dejó lo suficientemente fuera de si para tomar el libro y comenzó a leer… derretir a alguien desde dentro, convertirlo en ceniza, matarlo de hambre da igual lo que coma, romperle los huesos uno a uno, transformar su sangre en lava, en metal…

Hermione leía petrificada la teoría detrás de estas maldiciones y se alegraba de haberle pedido no tener que usarlas en nadie… ¡claro!... No tendría que usarlas en nadie, esa era la diferencia, ella tenía este conocimiento a su alcance ¿podría usarlo para hacer el bien? ¿alguien que no estuviera unido a la magia negra había tenido alguna vez acceso a todo este conocimiento? Probablemente no…

Su misión estaba clara, cualquier otro proyecto pospuesto… su cometido iba a ser el de crear contra-maldiciones o curas para todo lo que estaba escrito en el libro, un gran proyecto, un bien para el mundo. Sí, Hermione Granger estaba de nuevo en el buen camino.

N.A: tenía que escribir esta conversación, ahora todo va a ir más rápido y tengo ganas de volver a ver a Sanpe, aunque creo que Voldy necesita un golpe de realidad... Hermione no es fácil de conquistar.

Ya sabéis que me encanta leer que queréis ver en esta historia y lo que os gusta y lo que no... así que espero saber de vosotros

Por desgracia Harry Potter no me pertenece y no gano nada de dinero con esto... lloremos

Feliz Año Nuevo