Maravillosa Criatura

Linaje

Capítulo 8. Linaje

Hermione estaba de espaldas a la puerta, llevaba el impecable vestido negro que el Señor Oscuro había escogido para ella, la tela marcaba su figura de la forma más perfeta posible, jamás se había visto tan mayor, tan hermosa, pero no se sentía bien, no era correcto.

La realidad de su situación, se le había venido encima la noche anterior, aún recordaba las manos de Voldemort recorriendo su cuerpo, tan frías, tan insensibles… tan poco humanas.

La puerta se abrió a su espaldae… ya había venido a por ella, para llevarla con el resto de los mortífagos… no pudo evitar tensarse, podía oír los pasos acercándose, no quería que la tocara, estaba detrás suya.

por favor, no me toques…

Una mano se posó en su espalda… caliente, una mano caliente…

Había calor donde la noche anterior solo hubo frio, mucho frio y miedo, mucho miedo… este no podía ser él. Se giró, poniéndose cara a cara con su visitante… nunca ver a este hombre le había traído tanta felicidad como ahora… Severus…

Los ojos de Hermione se llenaron de lágrimas y se lanzó sin pensarlo a los brazos de su profesor, maestro, el murciélago de las mazmorras.

Severus tenía ordenes de no tocarla, pero… maldición, no podía no hacerlo, no iba a separarla de él cuando se había tirado a sus brazos, voluntariamente, la fiera princesa de Gryffindor estaba entre sus brazos y aún así era una sensación agridulce, estaba encerrada, un pajarillo en una jaula, su propia torre hecha de libros y de magia negra, no podía sacarla de allí.

La estaba abrazando con fuerza, una mano en su pelo y otra en su espalda, todo este tiempo había sido un suplicio, había pasado noches enteras bebiendo hasta quedarse inconsciente, para no pensar en su pequeña leona enjaulada, la mitad del tiempo se sentía culpable por haberla dejado ir, la otra mitad se sentía culpable por lo mucho que la deseaba, por los sueños eróticos, por las mañanas que se había levantado duro y con su nombre en sus labios.

"¿qué ha pasado pequeña? ¿te ha torturado? ¿han sido estos días un suplicio?" preguntó Severus al final, su voz casi un suspiro contra su cabello, no quería saber la respuesta, pero necesitaba oírlo.

Ella negó con la cabeza, con fuerza, Severus se echó para atrás para mirarla bien, quería ver si el Señor Oscuro estaba coaccionándola incluso cuando no estaba presente, si estaba mintiéndole para que no se sintiera mal consigo mismo, pero en ella solo había sinceridad, Hermione siempre había sido incapaz de mentir.

"He estado bien, ha sido como un maestro para mi..."

Severus estaba confundido, ¿podía ser esta la primera vez que su señor tuviera buenas intenciones? Si es así, ¿por qué estaba llorando?

"ayer… fue la primera vez… ayer, me hizo dormir en su cama y …" no dijo más.

Severus apretó más el pequeño cuerpo de su alumna contra el suyo, su cabeza dando vueltas con todo lo que no se estaba diciendo.

"Estoy bien, al final se fue y no pasó nada" terminó Hermione

Severus soltó un suspiro de puro alivio, aliento que estaba conteniendo sin saberlo.

El Señor Oscuro le había mandado a recogerla, probablemente queriendo que estuviera con alguien con quien ella se sintiera más segura, alguien conocido, le había prohibido tocarla, pero aquí la tenía, entre sus brazos, en un abrazo de amantes, podía notar su perfume, el calor de su cuerpo.

Deliciosa…

Hermione le sonreía, no se había sentido tan segura desde que llegó a la mansión, pero los buenos momentos no duran en sitios así.

"Tengo que llevarte al Gran Salón"

"¿qué me voy a encontrar?" preguntó Hermione mientras se alejaba de él, volviendo a centrarse en la realidad.

"Ha reunido a su círculo, no a los mortífagos del núcleo duro que se encargan del trabajo sucio, sino a los de sangre pura, es algo más social" la explicación de Severus tenía un tono como de asco que llamó la atención de Hermione, aunque decidió pasarlo por alto.

Le ofreció su brazo y ella lo tomó como si se estuviera agarrando al único trozo de madera que flota durante un hundimiento.

"¿Qué quiere de mí?" una sangre sucia entre lo más podrido de todo el mundo mágico.

"no estoy seguro, me sorprende que quiera mostrarte ante todos, me lleva preocupando desde que me enteré, pero soy incapaz de cuestionar las decisiones del Señor Oscuro y menos cuando no muestra ni un ápice de duda" dijo Severus casi disculpándose.

"¿te preocupas por mí?" preguntó Hermione mirándole a los ojos

"enteramente" le respondió devolviéndole la mirada

Siguieron andando en silencio, Hermione seguía fuertemente agarrada a su brazo, pero miraba a su alrededor, la hermosa prisión que era la mansión Malfoy, los cuadros de una familia orgullosa adornaban las paredes oscuras, todos tremendamente parecidos, mostrando como sería Draco en unos años, esto era ser sangre pura ¿no? saber desde el momento en el que naces exactamente todo lo que va a ser de tu vida…

"Hermione" la voz de su profesor la sacó de su pensamiento "llevo encima una poción tranquilizadora ¿quieres tomarla? Te dejará un poco ida pero no tendrás que preocuparte por tus reacciones" dijo él frenando, al final del largo pasillo donde estaban, se veía una enorme puerta de madera… el gran salón.

"sí" dijo ella definitivamente, tomando la botellita que le estaba ofreciendo "puedo preguntar…"

"no, Hogwarts sigue en pie, es todo lo que debes saber" fue una la primera respuesta cortante que Severus le había dado en todo el día, abrió la botella y tragó el líquido de golpe.

.

Voldemort estaba de pie, al frente de una gran mesa de madera oscura, sus mortífagos sentados a cada lado mirándole, entre sorprendidos y asustados… solo dos asientos estaban libres, el de su izquierda y el de su derecha.

se están retrasando demasiado… No debería habérselo pedido a él…

Las puertas se abrieron de forma silenciosa y ahí estaba el objeto de su obsesión, de la frustración que había sentido desde aquella noche, Hermione entró por la puerta, hermosa, con el vestido negro que él había escogido para ella, se amoldaba perfectamente a sus curvas y acentuaba su forma de andar, pero iba… cogida del brazo, no... recostada directamente sobre el hombre que estaba a su lado.

definitivamente no se lo debería haber pedido a él…

Le había ordenado que no la tocara y ahí estaba, sosteniéndola, ella estaba … tranquila… contra su pecho con los brazos entrelazados, todo lo contrario a lo que pasaba cuando estaba a su lado.

Cuando llegaron a la mesa, todos los mortífagos estaban lanzando dagas con los ojos hacia ella, incluso algunos gruñían como animales que estaban viendo a su presa, esto se iba a acabar ahora mismo, les fijó a todos con una mirada dura, sus ojos rojos con una intención asesina que hacia mucho que no dirigía a los suyos, el silencio reinó en la sala.

Severus sintiendo el ambiente y el claro desagrado de su Señor, apartó a Hermione de su cuerpo, sin quejas por parte de la chica, completamente afectada por la poción que le acababa de dar.

Hermione dio un par de pasos, tambaleándose, hasta que el Señor Oscuro la sostuvo, entonces su mirada se dirigió hasta Severus que se estaba sentando en su silla, a su izquierda, estaba claro que le había dado una poción tranquilizadora ¿tan mal estaba que no ha podido traerla sino a si? ¿por eso es por lo que la tenía entre sus brazos?

Los dos hombres se miraron, ojos negros contra ojos rojos, …legeremens… y ahí estaba todo, Severus no hizo por ocultar nada, la mente de Hermione no estaba entrenada y no podía dejar que el Señor Oscuro supiera su habilidad en oclumancia, lo vio todo, en meros segundos, lo mal que estaba ella, la conversación, los abrazos… todos los abrazos, como ella le había abierto el corazón…

Salió de la mente de su siervo, con claro enfado en su rostro, sentó a Hermione a su derecha, se colocó detrás de ella, las manos sobre sus hombros y comenzó a recorrer sus brazos, de arriba a abajo, hacia abajo con la parte de atrás de sus dedos, hacia arriba con la palma de la mano, luego colocó las manos en su cuello, acariciando su pelo. Haciendo caso omiso a los mortífagos que estaban a su alrededor, la mirada asesina que le mandaba Severus pasó completamente desapercibida.

Hermione estaba como en una nube, las manos frías que la recorrían, estaban tranquilizándola aún más y se podría haber quedado dormida, apenas notaba lo que ocurría a su alrededor, pero veía, la cara de Snape daba miedo, era peor que la que tenía cuando alguien explotaba un caldero, Bellatrix estaba completamente roja, Draco estaba mirando con puro asco y Teo miraba a sus manos, el resto daban igual, el resto no eran nadie…

"Mi Señor, ella es una sangre sucia, no debería tocarla…" gritó Bellatrix desde su asiento, prácticamente levantándose "es sucia".

Toda la habitación se giró para verla estupefactos, si hay algo que estaba claro es que su señor no consideraba tocar a esta mujer …sucia….

"Crucio" la opinión quedó clara en cuanto el cuerpo de Bellatrix tocó el suelo

La cara de Voldemort perdió toda la tranquilidad que había demostrado cuando había acariciado a la chica, su blanquecino rostro mostraba su dura expresión, sus ojos serios, miraban a la sala como buscando algo que no iba a encontrar, buscaba alguien que lo desafiara… y nadie tendría valor, ni Severus le devolvía la mirada, estaba con los ojos fijos en Hermione… casi preferiría que lo estuviera desafiando a él.

"Hermione Granger, está entre nosotros como una igual, mi igual, la debéis tratar como a vuestra señora, ella es mi aprendiz y compañera" empezó el discurso, los mortífagos estaban sorprendidos, aunque seguían sin levantar la mirada

"¿una sangre sucia por encima de nosotros? Os estáis preguntando" prosiguió el Señor Oscuro mirando directamente hacia Lucius Malfoy, que se encogió por la presión de la magia de su señor a su alrededor "El caso es que Hermione no es una sangre sucia… simplemente es hija de squibs, es heredera de una antigua familia de magos del sur de Francia, que por desgracia fueron castigados sin un heredero mágico, su conocimiento mágico se perdió, hasta la llegada de Hermione, intuimos que su bisabuela también era capaz de hacer magia pero no la suficiente como para ser admitida en Beauxbaton"

Severus le estaba mirando intensamente ahora, su mirada incrédula pero no desaprobatoria.

es mentiraes mentira y él lo sabe, pero es la única forma de darle libertad y que esté segura, que no corra riesgo en mi propia casa…

"Ha de ser tratada como se merece, como la heredera de una antigua estirpe mágica" volvió a acariciar el cuello de Hermione agachándose y presionando sus fríos labios directamente en su nuca, lo que hizo que Hermione aguantara la respiración… dando una sensación de deseo que no era más que un simple contacto frio contra la piel, pero no dejó de sorprender a los mortífagos y a Severus, que seguía cuestionando la relación que mantenían los dos.

"podéis retiraros" dijo Voldemort y la sala se vació en silencio, como si nada, todos deseando huir de ese espacio, de ese debate, el mensaje estaba claro… Hermione Granger es intocable.

Severus fue el último en levantarse y caminó hacia la puerta con decisión.

"tu no" dijo el Señor Oscuro

Severus volvió a sentarse mirando hacia Hermione que también seguía sentada delante suyo. El Señor Oscuro puso una mano sobre el cuello de Hermione y ella se quedó dormida sobre la mesa como si nada.

"Dime ¿por qué Severus? Dime por qué ella acepta tenerte a su lado" dijo el Señor oscuro, si su presencia no fuera tan aterradora y tan segura, podría haber parecido una súplica, pero el Señor no pedía… demandaba

"Usted lo ha visto, debe ser la seguridad que tiene con su antiguo profesor, la conozco desde que era una niña, nunca me ha visto como a un enemigo al que hay que temer" contestó el profesor como si fuera algo obvio pero manteniendo el respeto.

"yo he sido un maestro para ella estas semanas, hemos compartido tiempo juntos, no he sido un villano, no voy a asumir que el daño está hecho" contesto Voldemort algo enojado

"entonces, Señor, me temo que lo único que me queda es el físico, usted es… no humano, su cuerpo es frío y eso es algo que ella puede considerar repul… reclinable" dijo Severus odiándose a sí mismo

"puedes irte" le permitió el Señor Oscuro, mientras tomaba a Hermione en sus brazos y él mismo se dirigía hacia la puerta "una última cosa… prepárame poción de la lujuria" y así Voldemort salió por la puerta con Hermione entre sus brazos… su Hermione.

Severus permaneció sentado unos segundos, pensando en la conversación, en Hermione … su Hermione… en los brazos del hombre más desquiciado del mundo, y ahora estaría a merced de una poción de la lujuria.

maldita sea…

N.A: vamos poco a poco sacando chicha, aquí está el profesor y va a empezar a impartir lecciones, como me gusta...

me gustaría contestar alguno de los comentarios

en primer lugar JackieBar y AngelCaido13, mi intención desde el principio era y es mantener a Voldemort con su aspecto de ojos rojos, peor que el de las películas, pero es verdad que tampoco pretendía que intentara conquistar (aunque sea sexualmente) a Hermione y creo que en el futuro usará alguna táctica como las que decís, aunque creo que sería un ataque a su ego, él se considera perfecto así... no se.

AstridRedHair86 la verdad es que a mi también me gusta leer historias que no están terminadas, me tiene que llamar mucho la atención y creo que, una cosa que estoy aprendiendo a hacer ahora con estos fanfictions es a visualizar la historia completa, pero a escribirla poco a poco, si y cuando lo veo en conjunto me parece que mis personajes son mucho más circulares y obsesivos de lo que yo me imaginaba, es verdad que me gusta, porque me parece más real, pero no deja de ser una consecuencia inesperada.

muchas gracias por los comentarios, la verdad es que dan la vida y animan a escribir y como sabéis es la única forma de saber como está yendo, además me dais muchas ideas que pueden ser eróticamente interesantes.

un besazo

BookyBuku